Evidencia. El códice encontrado permite ver el proceso de mestizaje. / Foto: Omar Saucedo.

Es innegable y avasalladora la certeza de cómo en los últimos años el enfoque sobre los estudios sobre las artes visuales han ido migrando en sus propósitos y enfoques, de una perspectiva centrada en la producción, exhibición y consumo hacia una visión transdisciplinaria susceptible de integrar visiones aparentemente irreconciliables como lo pudieran ser el estudio de las religiones, la semiótica de la imagen, la historiografía pura y dura y las novísimas técnicas de la museografía.

En ese sentido, el proyecto investigativo del Cuerpo Académico de la Escuela d Artes Plásticas Rubén Herrera Codex Bornensis Gaditanensis aparece como un producto inédito de la investigación académica en la región.

Jaime Torres, uno de los investigadores que encabeza este proyecto.

Inercias

Lo que ya  sabe: tradicionalmente la investigación académica arrastra vicios, vacíos y productos fincados muchas veces en dinámicas en una meritocracia forzada y estéril: son realmente contados los productos, libros, hallazgos y abordajes que aporten visiones nuevas desde la academia, y más en el tema de las humanidades. Falta inventiva, voluntad, curiosidad, pasión, originalidad, interés genuino por los temas o sujetos de investigación. Es en este entorno que el estudio de este códice mexica, hallado accidentalmente en la figura de un Cristo en España aporta lecturas y nuevas visiones del intercambio comercial y político entre dichas civilizaciones.

El proyecto, liderado por los doctores Enrique Reyes y Jaime Torres Mendoza, catedráticos de la Licenciatura en Artes Plásticas de la Universidad Autónoma de Coahuila, se ha revelado como una muestra de cómo un tema u objeto de estudio, tamizado desde diversos abordajes de la interdisciplina pueden detonar una investigación académica de mayores alcances: desde el simple asedio a las cuestiones de su iconografía y manufactura, las interpretaciones de sus posibles sentidos, sus evidentes relaciones con otras figuras, como lo pueden ser nuestro propio Santo Cristo, hasta las obvias referencias de registro comercial.

La primera muestra en la EAP.

Resonancias

Desde su primer montaje en Ciudad Universitaria, hasta la reedición de los avances de su investigación, en el Museo del Normalismo, con una impecable museografía a cargo de Adriana y Alejandro Cerecero, esta suerte de investigación transversal –económica, histórica, semiótica, antropológica, artística- es un hito en los proyectos investigativos de la academia actual.

Así, un modesto interés que comenzó como la comparación de las imágenes de cristos realizados con pasta de caña de maíz, provenientes de Durango y Saltillo, y la posterior visita del Dr Reyes al Archivo de Indias en Sevilla, hasta el encuentro final con el Cristo de Bornos, en la región de Cádiz, y el posterior hallazgo del códice plegado, oculto entre las pliegues de la túnica de la figura, dieron pie a Torres Mendoza y Reyes a una acucioso trabajo de interpretación –aún en proceso- para intentar establecer las dinámicas comerciales, políticas y culturales implícitas en dicho documento.

Insisto: no todos los días los trabajos provenientes de la academia son susceptibles de ser apreciados por la sociedad toda. Ésta es una oportunidad inmejorable de acercarse al trabajo de los investigadores en el campo de la cultura, la historia y las artes visuales.

La exposición del Codex Bornensis Gaditanus, en la cual e pueden apreciar imágenes del Crucificado del Capítulo, así como reproducciones del códice mismo y explicaciones sobre su significado y manufactura se encuentran en la sala de exposiciones temporales del Museo del Normalismo hasta el 17 de marzo de este año

 

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