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La actriz que dio vida a “Bridget Jones”, cambiando así el concepto de protagonista femenina para varias generaciones, está por celebrar su medio siglo de vida y da el salto a Netflix.

Con tres Globos de Oro y un Oscar a sus espaldas, Renée Zellweger lleva años teniendo más que consagrada su carrera interpretativa. Ídolo de varias generaciones de mujeres y jóvenes, su célebre personaje, “Bridget Jones”, no parece tener fecha de caducidad. Y además, mientras celebra que cumple 50 años, sigue trabajando en su profesión.

VOCACIÓN DESDE LA INFANCIA

Renée Zellweger nació el 25 de abril de 1969 en la ciudad texana de Katy (Estados Unidos), y por sus venas corren sangre suiza por parte de padre y noruega por la rama materna. Ya desde pequeña se interesó por la interpretación, actuando en obras teatrales durante su etapa escolar.

Así, no es de extrañar que, mientras estudiaba en la Universidad de Texas en Austin, Renée asistiera también a clases de teatro, redescubriendo su vocación y dándose cuenta de que quería ser actriz.

Pero su carrera tuvo unos comienzos modestos, con pequeños papeles en producciones independientes de bajo presupuesto, como “A Taste for Killing” (1992), la miniserie “Murder in the Heartland” (1993), y en algunas películas más conocidas como “Reality Bites” (1994) o “8 seconds” (1994).

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Su primer papel protagonista lo tuvo en una de estas cintas desapercibidas para la mayoría, pero con la que su nombre ya empezó a sonar “Texas Chainsaw Massacre: The Next Generation”, también en 1994. 

Ese mismo año apareció también en “Love and a .45”, filme que también tuvo poca repercusión pero en el que la interpretación de la actriz recibió buena crítica. Un año después, viviendo ya en Los Ángeles, participaría en “Empire Records” (1995), una comedia adolescente y en 1996 volvería a tener un papel relevante en “The Whole Wide World”.

Pero su salto a la fama llegó, también en 1996, con el filme “Jerry Maguire” en el que trabajó junto a Tom Cruise. A partir de ahí, su carrera comenzó a brillar: “Deceiver” (1997), “A Price Above Rubies” (1998), “One True Thing” (1998), “The Bachelor” (1999), “Me, Myself & Irene” (2000), o “Nurse Betty” (2000), con la que ganó su primer Globo de Oro.


BRIDGET JONES

Un año después de este galardón, en 2001, le llegó el papel que la consagraría definitivamente: protagonista en “Bridget Jones's Diary”, basada en la novela homónima de Helen Fielding. Un rol para el que tuvo que ganar 11 kilos y trabajar el acento inglés.

“Lo más interesante de este trabajo es la transformación”, dijo años después en una entrevista con Efe al respecto de las distintas transformaciones que Bridget y otros personajes le han exigido: “me satisface ese reto, me siento más segura interpretando un personaje cuando no se parece nada a mí”.

Tanto la interpretación de Renée, que le valió su primera nominación al Óscar y otra al Globo de Oro, como el filme en sí, fueron un éxito. Y así, el personaje de Bridget Jones se convirtió en un referente femenino para muchas mujeres de varias generaciones, algo que nunca ha pasado de moda.

Un año más tarde en 2002, participó en la película “White Oleander”, y en el filme musical “Chicago”, con el que ganó su segundo Globo de Oro y tuvo su segunda nominación a los Óscar. 

Para hacerse con uno de estos últimos tuvo que esperar otro año, con “Cold Mountain” (2003). Allí sí, ganó su primer Óscar y su tercer Globo de Oro. Ese mismo año también trabajó en “Down with Love”.

Tras el éxito, repitió papel en “Bridget Jones: The Edge of Reason” (2004), hizo doblaje en la película de animación “Shark Tale” el mismo año, y trabajó un año después en “Cinderella Man” (2005).

Colin Firth, Renée Zellweger y Hugh Grant protagonistas de Bridget Jones's Diary. / FOTO: Internet

DESCANSO EN LA CARRERA

Otras de sus apariciones han sido: “Miss Potter” (2006), repetir doblaje en “Bee Movie” (2007), “Appaloosa” (2008), “Leatherheads” (2008), “New in Town” (2009), “My One and Only” (2009), “Monsters vs Aliens” (2009) de nuevo como dobladora, o “My Own Love Song” (2010).

Después de esa última, se tomó una pausa en su carrera. Sobre ello habló en 2016 en Vogue U.K: “Estaba agotada y no me estaba tomando el tiempo que necesitaba para recuperarme entre proyectos”, confesó la actriz, que recalcó: “era hora de irme y crecer un poco”.

Pero su descanso solo fue interpretativo. Porque, tal y como confesó para The Hollywood  Reporter, aprovechó para estudiar escritura de guiones y ponerlo en práctica, entre otras cosas.

Tal y como explicó para este medio, “si no exploras otras cosas, te despiertas 20 años después y sigues siendo la misma persona que solo aprende algo cuando sale a buscar un personaje”.

En lo que no descansó, desde sus comienzos, ha sido en la vida amorosa: fue pareja del actor Jim Carrey, se la relacionó también con George Clooney, y tuvo una relación con el músico Jack White. 

Después se casó en 2005 con el también músico Kenny Chesney del que se divorció en cosa de meses, y unos años más tarde mantuvo un romance con el actor Bradley Cooper. Pero desde 2013 está emparejada con el músico Doyle Bramhall II.

Renée y el músico Doyle Bramhall II. / FOTO: Internet

RENACER DE BRIDGET

Cuando en 2016 regresó, lo hizo por todo lo alto: volviendo a ser Bridget Jones, en “Bridget Jones’s Baby” (2016). Un papel sobre el que dijo a Efe que “sigue siendo un referente para todos”.

“Y no hablo sólo de niñas”, aclaró: “los hombres también se pueden identificar porque es un personaje muy humano, vulnerable, imperfecto; y seguir sus pensamientos, sus ansiedades, es tremendamente reconfortante”.

Al año siguiente trabajó en la película “Same Kind of Different as Me” (2017), y después en “Here and Now” (2018). Y seguirá saliendo en la gran pantalla, en un filme en el que dará vida a Judy Garland (“Judy”). 

Sobre Bridget, ya el año pasado comentó a Daily Record sus deseos de una cuarta entrega: “Realmente lo espero, de verdad”. E hizo hincapié en su cariño por el personaje: “La adoro, es muy divertida”.

“Me encanta el momento vital en el que se encuentra”, añadió, aunque después lanzó una advertencia: “Pero es Bridget y siempre va a haber algo de drama. Ella es perfectamente imperfecta”.

Pero, mientras espera a ver si ese deseo de volver a ser Bridget se hace realidad, Renée ha dado un salto a la plataforma “millennial” Netflix, y sus fans podrán verla en la futura serie “What/If”.

Y es que con medio siglo de vida a sus espaldas, y una larga cosecha de películas y éxitos, a esta estrella del firmamento hollywoodiense le queda todavía mucho más por celebrar

La tercera entrega de la saga se estrenó en 2016 y significó el gran regreso de la actriz. / FOTO: Internet