La polémica no se hizo esperar y, a las pocas horas, la web en la que se ponía a la venta el disfraz comenzó a llenarse de gente indignada. / Internet
Todo comenzó hace unos días, cuando la web de artículos de fiesta Customeish lanzó un disfraz inspirado en su robo sufrido en París el pasado 2 de octubre.

Kim Kardashian es noticia incluso sin pretenderlo. Ya sea porque es víctima de un robo o porque un bromista intenta besarle el trasero, sigue acaparando titulares. Lo curioso es que en esta ocasión lo ha sido de manera totalmente involuntaria y que, además, mucha gente se ha alzado en su defensa.

Todo comenzó hace unos días, cuando la web de artículos de fiesta Customeish lanzó un disfraz inspirado en su robo sufrido en París el pasado 2 de octubre. El atuendo, que estaba a la venta a un precio de unos 65 euros, consistía en un batín, una peluca negra lisa, una mordaza, una cuerda para atar las manos y unas gafas de sol.

La imagen que lo ilustraba no daba lugar a dudas: era Kim Kardashian basándose en cómo ella había descrito el robo. Para más inri, el producto llevaba el nombre de Parisian Heist Robbery Victim Costume Kit, algó así como Kit de disfraz de víctima de atraco parisino. No se olvidaban ni del anillo de cuatro millones de dólares que la estrella de la telerrealidad asegura que le robaron.

La polémica no se hizo esperar y, a las pocas horas, la web en la que se ponía a la venta el disfraz comenzó a llenarse de gente indignada. Hasta ocho páginas de comentarios en la que los internautas dejaban claro que se había sobrepasado un límite y que no se podía hacer broma de algo como un atraco. "Este traje no sólo es de mal gusto, sino completamente irrespetuoso sobre una situación muy grave que no sólo Kim Kardashian ha experimentado, también muchas mujeres y  hombres", comentaba uno de ellos. "Una mujer atada y amordazada con miedo o cualquier tipo de violencia contra las mujeres nunca es algo divertido. Por favor, no difundan ese mensaje", decían otros.

La bola de nieve no hizo más que crecer, siguió en Twitter y medios como el Washington Post se hicieron eco. Desde la compañía tuvieron que salir en su defensa y el vicepresidente de Costumeish, en declaraciones a Buzzfeed, llegó a decir que en una fiesta como Halloween deberíamos aprender a "reirnos de todo". Sus declaraciones enfurecieron todavía más a los indignados y, finalmente, la compañía lo retiró. Una vez más Kim Kardashian había estado en el centro de la polémica. Y sin quererlo.

Sin embargo, no es la primera vez que Costumeish lanza un disfraz como poco controvertido. En su catálogo puede  encontrarse el del dentista que mató al león Cecil en Zimbawe, uno de Sarah Palin sexy (armada con una escopeta), y otros muchos con Donald Trump como protagonista: el de Donald Trump bebé, el de Trump vestido de taco o el de Trump construyendo un muro en la frontera de México.

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