El fin de semana pasado Netflix estrenó a nivel global la más reciente película del director norteamericano Zack Snyder, misma que fusiona lo mejor, pero también lo peor, de sus casi dos décadas como cineasta.

Quienes tiene acceso a esta plataforma de streaming se debieron de dar cuenta desde su estreno mundial el pasado viernes 21 de mayo que “El Ejército de los Muertos” (“Army of the Dead”), se ha situado en los primeros sitios de popularidad de la misma hasta el momento de escribir estas líneas, y es que el hecho de que el saber por su sinopsis que gira alrededor de un grupo de mercenarios que después de la explosión de una epidemia de zombies en la ciudad de Las Vegas son asignados a cambio de una jugosa recompensa el rescatar de la bóveda de uno de sus casinos una cuantiosa cantidad de dólares que se quedaron almacenados tras la obligada contingencia, nos remonta de inmediato y a primera instancia a quienes somos familiares con la filmografía de Snyder, a su ópera prima del 2004.

Esta fue “El Amanecer de los Muertos” (2004), y aunque se trataba de un remake del clásico de 1978 del mismo título de la autoría nada menos que del iniciador de la euforia por el género de zombies, George A. Romero, por su clásico “La Noche de los Muertos Vivientes” (1968), Snyder tuvo el gran tino de al tiempo que respetaba por completo la esencia de la historia, le inyectó su propio combustible de la mano de su colega James Gunn (“Guardianes de la Galaxia”) en la actualización del guion del maestro Romero, y eso lo catapultó a realizar dos de las mejores obras de su filmografía, ya entrados en relatos extraídos de los comics que inspiraron “300” (2007) y “Watchmen” (2009). 

Sin embargo, hay otro segmento de quienes ubican el nombre de Snyder a partir de sus producciones de mayores presupuestos (así como de pretensiones) como los que fueron en la década pasada desde “El Hombre de Acero” (2013) a “La Liga de la Justicia” (2017), y particularmente el hecho de que esta última “justificara” una versión suya de ¡cuatro horas de duración! solo para complacer a los fans de los DC Comics la decepción que la mayoría de ellos tuvo con la entrega original, prepara a otros tantos al ver la duración de casi dos horas y media de “El Ejército de los Muertos” a presenciar un espectáculo de acción y zombies que funciona muy bien en sus primeros dos actos, pero al llegar al tercero y querer cerrar a manera de telenovela tradicional las historias de todos los involucrados pierde lo más por lo menos.

Así, la presencia magnética del líder de los mercenarios Scott Ward (Dave Bautista, de la mencionada “Guardianes de la Galaxia”) y el grupo que cumple con la cuota de diversidad del Hollywood actual donde hay desde negros, alemanes, franceses y latinos representados por nuestra compatriota Ana de la Reguera y el México-americano Raúl Castillo (de la serie “Looking”, de HBO) logra mantener la adrenalina y el interés a tope … hasta que justo en los momentos climáticos se comienzan a dar innecesarios momentos melodramáticos entre padres e hijas, parejas forzadas y demás que aunados a un Ejército de Muertos que resulta ser más estratégicamente alineado y motivado que ellos mismos, termina de darle el tiro de gracia a una película que hubiera funcionado mejor sin tanta pretensión. 

Sobre aviso no hay engaño, y aunque no esperamos más del estreno en cines de la semana que es la cacareada precuela de “Cruella”, de Disney, “El Ejército de los Muertos” tiene más bajas que altas en sí.

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