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Peloteros, aficionados y hasta los directivos esperan con ansia lo que ocurra hoy en la Asamblea de Presidentes de la LMB.

La Liga Mexicana de Beisbol celebra hoy y mañana la reunión de dueños en Morelia, Michoacán, donde se harán oficiales temas que se han puesto sobre la mesa, no sólo en lo deportivo, sino en lo administrativo. La buena noticia es que personal de Saraperos asiste al Congreso Internacional de Innovación, evento que se realiza a la par de la Asamblea de Presidentes, por lo que es lógico pensar que el equipo se mantiene en Saltillo, al menos un año más.

Desde figuras del periodismo especializado en el Rey de los Deportes, hasta páginas “no oficiales” en redes sociales, han alimentado los rumores de una posible venta de los Saraperos de Saltillo, no sólo con un posible cambio de dueño, sino de sede.

La Era Nerio Rodríguez en la Nave Verde (noviembre del 2014 a la fecha), la cual parece continuará una campaña más —a menos de que la asamblea nos dé una grata sorpresa—, ha sido de números negativos, no sólo en lo deportivo, pues todo apunta que también en lo económico.

El recorte de gastos viene desde la falta de un gerente deportivo, figura que desapareció en 2016 para no volver. En su lugar se creó “un consejo” formado por integrantes de la dirección, el cual no ha dado resultados.

A la par del “retiro” de Víctor Favela, último gerente deportivo de la Nave Verde, la consigna de economizar ha sido evidente en el club.

Algunos ejemplos (fuera de la falta ‘Caballos’, de esos que cobran y desquitan por su talento; así como de los que se fueron para no volver) son el cambio de planes de pretemporada, que pasó de una gira por el Bajío Mexicano en años anteriores a una serie de enfrentamientos con “selecciones locales” y sólo un par de salidas a Tamaulipas y Texas. Sin olvidar que este año, de plano, desapareció la Copa Gobernador que desde que Antonio Nerio tomó las riendas se realizaba en Nueva Rosita, un capricho del “viejón”.

Qué decir de las instalaciones, el Parque Madero luce desangelado, en completo deterioro, y este año no hubo, siquiera, “manita de gato”.

Sin duda, la falta de un espectáculo de calidad, además de los malos resultados, “pega” hasta en una de las aficiones más fieles de la LMB, por lo que las entradas este año fueron “pobres”, haciendo que patrocinadores y concesionarios abandonaran... y con ello el ingreso económico a las arcas del equipo fue bajo.

Por todos es sabido que el principal “patrocinador” de este equipo —como hay otros en la LMB— es el gobierno, pero tampoco hay posibilidad que desde ahí se “inyecte” dinero para mantenerlo a flote.

Rumores todos, se habla de que Nerio Rodríguez se niega a vender —Multimedios y otros más levantaron la mano—, busca accionistas, aunque minoritarios, pero de seguir así no sólo pone en riesgo su capital (seguro ya tocado), sino la permanencia del equipo en la plaza y el circuito.

Sólo hay que recordar que en 2017 Saraperos fue de los últimos equipos en pagar la fianza de 15 millones (dato según Proceso) que exige la LMB para asegurar el espectáculo en el año, algo así como la inscripción, y según lo visto la cosa viene más dura.

Por el bien del equipo, y de la afición, es necesario un nuevo plan, ese en el que se abran las puertas a nuevos proyectos —ojalá y el congreso de innovación funcione— y así los Saraperos vuelvan a ser el equipo que un día logró el bicampeonato y por el que la fanaticada abarrotaba el Parque Madero. La nave apenas se mantiene a flote, esperando que los vientos sean mejores.