Si en la final de la Supercopa de Europa el volante fue titular contra todo pronóstico y marcó un gol espectacular, en la primera jornada de la Liga española fútbol repitió en el once inicial y justificó la apuesta con otro bello tanto, esta vez ante la Real Sociedad.
El delantero del Real Madrid Marco Asensio celebra su gol, segundo del equipo frente a la Real Sociedad. Foto: EFE

"No me pongo ningún listón. Intento hacer las cosas bien y al final salen", dijo Asensio tras su gran gol en Anoeta.

Pero su inesperada explosión trajo también el opacamiento de Isco y James, dos futbolistas con un peso aparentemente mayor que el del "novato" Asensio. Ambos fueron suplentes en Anoeta. En el caso del colombiano, continúa con la costumbre desde que Zidane entrena al Real Madrid.

El técnico francés reconoció que a veces puede ser un problema tanto exceso de talento y su gestión: "Me duele la cabeza al hacer la alineación".

Zidane ya no disimula su hartazgo cuando le preguntan por la situación de Isco y, sobre todo, la de James. "Me importa el grupo", contesta casi mecánicamente.

Lo objetivo es que el Real Madrid tiene en el banquillo a un futbolista que hace dos años costó 80 millones de euros (nueve millones de dólares) cuando queda poco más de una semana para el cierre del mercado de fichajes.

Mientras aumentan los rumores sobre una eventual venta del colombiano, representado por el conocido "superagente" Jorge Mendes, Asensio disfruta de su nueva condición de estrella y son muchos los que piden ya su inclusión el viernes en la convocatoria del nuevo seleccionador nacional, Julen Lopetegui, para afrontar el comienzo de la clasificación para el Mundial de Rusia 2018. Todo un contraste.