Foto: Héctor García.
El investigador y periodista Alejandro Pérez Cervantes estudió el trabajo fotoperiodístico y documental en Saltillo de 1972 a 2015 y presenta en el libro sus hallazgos

El trenazo de Puente Moreno en 1972 sacudió a la región. Pero si algo de este accidente ferroviario se quedó marcado en la mente de los saltillenses, incluso décadas después del hecho, es la imagen de los vagones apilados en medio del desierto.

Para el investigador y periodista Alejandro Pérez Cervantes la cobertura de este acontecimiento por los fotoperiodistas de aquel entonces es un hito en el oficio. Por ello lo eligió como punto de partida para la investigación de posgrado que resultó en el libro “Luz, mirada y tiempo: Lo documental y lo fotoperiodístico, Saltillo (1972-2015)”, publicado en formato virtual por la Dirección de Investigación y Posgrado de la Universidad Autónoma de Coahuila (UAdeC).

En entrevista con VANGUARDIA Pérez Cervantes, quien hace unos años publicó otro libro sobre el trabajo periodístico en Saltillo —“Los estatutos de la mirada” que recoge la obre de José Mora y Gabriel Berumen— comentó que en comparación es es un proyecto más ambicioso.

“En principio porque busca abarcar la fotografía documental y periodística más importante de los últimos 40 años ejercida en Saltillo. Además es un proyecto que me llevó cinco años, la escritura y su investigación”, dijo.

“Primero porque fue un reto establecer una especie de genealogía de estos autores, de 1972 hasta 2015, que es el espacio temporal que yo trabajo. No solo era hacer este recuento, de encontrar las imágenes, de encontrar autores, de entrevistarlos en caso de que todavía estuvieran vivos; de ir a los archivos, sino también de dialogar con las imágenes, de escribir acerca de ellas y me interesaba mucho no tanto hacer una historia de las fotografías sino hacer una especie de reflexión del contexto, primero periodístico en el que fueron publicadas, y también del contexto social en el que fueron realizadas”, continuó.

El libro, por sus características historiográficas, también arroja detalles sobre los contextos sociales, tecnológicos e históricos en que fueron tomadas estas imágenes y permiten reflexionar sobre distintos aspectos de la práctica fotográfica en Saltillo.

Foto: Germán Siller.

“Particularmente creo que dos ejemplos claros de este método de trabajo son las imágenes del trenazo de Héctor García Bravo del 72, hasta las fotografías de Miguel Sierra y la foto de Christopher Vanegas, la foto que gana el World Press Photo, porque en esta última gran parte del trabajo periodístico estuvo inmerso en un contexto de violencia y obviamente se tuvo que hablar de cómo fue la edición de estos productos, los criterios editoriales que se siguieron y la repercusión que tuvieron en la sociedad a partir de su publicación”, señaló.

Este trabajo rescata también fotografías que en su momento no fueron publicadas y, desde este punto, arroja una crítica a los criterios editoriales que se han tomado a lo largo de las décadas.

“Desafortunadamente en el contexto regional han faltado criterios editoriales para darle su lugar a estas imágenes y el caso paradigmático es la foto de Cristo Vanegas que originalmente no fue publicada en el periódico, sino hasta después del premio, y el caso de importantes fotografías de Miguel Sierra y de otros autores que en su momento hubo una miopía por parte de los editores para valorarlas como documentos muy importantes, como documentos fotográficos y también documentos estéticos, que pasaron desapercibidas hasta que ganaron premios o fueron retomadas en otros estudios o contextos”, expresó.

Foto: Miguel Sierra.

El estudio también revela la evolución teórica, práctica y tecnológica de la fotografía, la cual dio su más grande paso a finales de los 90’s y principios del 2000 con la llegada de la fotografía digital. 

“Una de las conclusiones de este libro es justamente establecer cuáles son estos cambios, cuáles son estas evoluciones. Definitivamente hay autores que marcaron un antes y un después y que incluso formaron una especie de escuela”, dijo.

“Al proponer un estudio de 40 décadas es complicado conocer a la mayoría de los que ejercen o han ejercido este oficio y es una complicación importante. Primero había que separar a los fotógrafos periodistas y a los fotógrafos documentales y luego establecer en qué momento estos roles se intercambian”, agregó.

El autor explicó que el libro está articulado en tres capítulos, uno dedicado al estudio de la luz, otro a la construcción del estilo de los fotógrafos y el último, llamado “El tiempo”, que “aborda también la idea de la imagen como un resumen temporal, además de una reflexión sobre el instante decisivo de Cartier-Bresson”.

Pérez Cervantes también compartió que, entre otras de las reflexiones que plantea su trabajo, está la de lo relativo al concepto de pos-fotografía “un concepto que ahora está imponiéndose como nuevas concepciones acerca de las nuevas maneras en que es vista, practicada, circulada y consumida la fotografía profesional, con esta idea de que ahora todos somos fotógrafos, porque tenemos dispositivos que fotografían con una altísima calidad y otra cuestión importante es la desmaterialización de la fotografía, ya no circula como un objeto físico, sino que es virtual, sino que esto le da otras potencialidades, otras posibilidades a la imagen”.

Aunque espera que el libro pueda ser impreso el próximo año de momento se le puede descargar en el sitio web de la Dirección de Investigación y Posgrado de la UAdeC totalmente gratis.