En la memoria. La fama de don Baltazar lo llevó a aparecer en libros de historia reciente de Saltillo. Karla Guadarrama
Don Baltazar no se quita de la mente la idea de elaborar la piñata más grande del mundo, que mida por lo menos 20 metros de altura
Mi mensaje para todos los niños es: Sean felices y no dejen de soñar”.
Don Baltazar González García.

Un año más y el sueño de “Messie” sigue “vivo”: elaborar la piñata más grande del mundo.

Siempre motivado por sus clientes, a pesar de las limitaciones físicas por su edad, don Baltazar no apaga la ilusión.

Al “padre de las piñatas en Saltillo” le gusta hacer cosas gigantes y bautizar sus creaciones. 

En el fondo de su local ubicado sobre la calle Matamoros, se encuentra un caballo gigante, hecho por el simple gusto de producir en grande. 

“Una vez por conducto de periódicos le dije al Gobernador que quería hacer la piñata más grande del mundo, le pedí que me diera la oportunidad cuando estaba fuera”, recordó don Baltazar González García, recalcando que no buscaba ayuda económica, solamente apoyo para conseguir escaleras eléctricas que le permitieran trabajar.

Inspiración para más piñateros de la calle Matamoros, “Le Messie” (como también se le conoce a don Baltazar), comenzó haciendo piñatas a petición de sus clientes, esta misma demanda lo orilló a crear su última novedad: una piñata de Trump.

 

 

Soñador. A don Baltazar (el padre de las piñatas) le gustan las cosas grandes, de ahí su sueño de elaborar una piñata gigante; calcula que invertiría cinco meses de trabajo.
Una vez por conducto de periódicos le dije al Gobernador que quería hacer la piñata más grande del mundo, le pedí que me diera la oportunidad cuando estaba fuera”.
Don Baltazar González García. #piñatas

Gracias a la humildad de don Baltazar, se permite escuchar al público y hace lo que le pidan. De esta forma durante las últimas semanas de noviembre y mediados de diciembre logró vender 80 piñatas inspiradas en el presidente electo de Estados Unidos. 

De acuerdo a “Messie”, la piñata de Trump fue aclamada por jóvenes y se llegaron a vender de 2 tamaños: medianas en 120 y grandes en 140 pesos.

La producción de estas piñatas tuvo que parar frente a la temporada navideña, en la que sin problema, “Le Messie” llega a vender hasta 30 piñatas por día. 

Fiel a su costumbre de bautizar toda piñata que pase por sus mano, la piñata más grande del mundo, sin titubear, se llamaría: Messie, la gran hazaña en papel.

De acuerdo con los cálculos del piñatero, que ha aparecido en libros de historia reciente de Saltillo, realizar “la hazaña” tardaría en promedio cinco meses y muchísimas manos de colaboradores.

Una historia parecida a cuando hizo un elefante gigante conmemorativo para la Escuela Superior en su aniversario número 100. 

El árbol del otro lado de la calle es su mayor inspiración, los más de 20 metros de altura le recuerdan su sueño y cada día lo observa como un reto; debido a que ha cumplido con el sueño y deseo de muchos de alguna piñata en particular, pero falta la suya.

Así como Messie no deja de soñar, esperando que este deseo se vuelva realidad, aprovechó para enviar un mensaje a todos los niños, sobre todos los de capacidades diferentes: sean felices y no dejen de soñar.