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En un mercado con movimientos sin precedentes ante la crisis por el coronavirus, los activos demostraron eficiencia para adelantarse a uno de los acontecimientos más temidos: las rebajas de calificación de México y de Pemex

El peso mexicano cerró una semana positiva a pesar del recorte que realizó el jueves la agencia Fitch Raitings a su calificación para la deuda mexicana, con la que la ubicó a nada de perder el grado de inversión. El dólar cerró en 23.8670 unidades, con un avance acumulado de 1.52 por ciento.

Las alarmas se encendieron en el país y analistas preveían una revisión a la baja por parte de la agencia calificadora Moody’s, tanto de su nota para la deuda del país como a la de Petróleos Mexicanos (Pemex). Esto se convirtió en realidad el viernes 17 de abril, pero el tipo de cambio igual favoreció al peso.

Arturo Herrera, secretario de Hacienda y Crédito Público, calificó el jueves la decisión de Fitch como preocupante, pero insistió en que se esperaba debido al contexto de la crisis económica causada por la nueva enfermedad de coronavirus, el Covid-19. La recuperación del peso se relacionó con la misma valoración en el mercado.

Sin embargo, de acuerdo con Ángel Amancio, trader de divisas con experiencia en Madrid y Nueva York, esto no quiere decir nada favorable para el peso. El experto aseguró que la presión en los siguientes días podría ser ligeramente mayor por las salidas de capitales que pueden propiciar estas noticias.

Según Amancio, el problema para el peso por la crisis del coronavirus radica en la falta de medidas eficientes para la contención de este virus, fuera del distanciamiento físico. La falta de apoyo a empresas, con una caída del turismo y las remesas serán factores de presión, dijo.

Mercado sin precedentes, pero eficiente

Para Juan Carlos Minero, director de inversiones de Black Wall Street Capital, el aparente nulo efecto de estos recortes de calificación en el tipo de cambio se debió a que los recortes ya habían sido descontados por el mercado.

“Estamos en un contexto sin precedentes que justifican el comportamiento de los mercados, tanto en las acciones como en las divisas. La depreciación del peso en tan corto tiempo de casi 18.50 a más de 25 pesos por dólar es algo que no se ha visto jamás. El mercado descontó de forma muy eficiente los recortes a la nota y la confirmación del escenario permitió al peso una recuperación”, dijo Minero.

Amancio y Minero coincidieron en algo: no hay motivo para alarmarse en lo que respecta al tipo de cambio. Al terminar la crisis por el coronavirus, la cotización se movería a la baja, aunque no a sus niveles antes del inicio de la pandemia. 

Aunque los recortes de calificación —como el dinosaurio del cuento— seguirán ahí.

 

El Economista

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