Allá el binomio es de millones y billones.

Son las unidades de cuantificación para vacunas y billetes.

El plan de Biden es bancario y sanitario. Algunos calculan que allá se acumulan nueve vacunas por persona.

Prevenir y consumir son verbos privilegiados en lo que se ve como recta final del predominio pandémico en la nación del norte. Banco y centro comercial son lugares de confluencia habitual.

En el Martini de la solución, el licor económico casi llenó la copa y el confinamiento fue solo la aceituna.

La universalidad de vacunación es absoluta y el avance es acelerado. La holgada suficiencia del presupuesto podría lograr la inmunidad que han llamado de “rebaño”.

Acá se han tenido prioridades jerarquizadas de acuerdo a vulnerabilidad por cercanía hospitalaria, por senectud, por funciones de magisterio... hasta la población restante.

Hay repartición periódica de billetiza a ancianos, a jóvenes con becas y trabajo y a discapacitados, además de otros apoyos de créditos a pequeños empresarios.

Piquete y billete se irán casando en ritmo más lento en los países con menos solvencia.

PUENTES, VACACIONES Y REPUNTES

Se baja la guardia y se prevé nocaut.

De los colores del semáforo, el más riesgoso es el anaranjado que amarillea.

Riesgo de enrojecerse otra vez.

Después del espolonazo de la estampida vacacional, los arúspices de la estadística ya prevén un tirón de rienda que repita confinamientos.

Los que van a las olas de las playas pacíficas o atlánticas desatan la tercera ola de ascenso en la gráfica estadística de dar positivo y de caer en cama con ventilador...

La práctica vacacional anterior está en la memoria y en el subconsciente y se empiezan a dar, por hábito, proximidades que echan por la ventana la sana distancia y cancelan el lavado de manos y las desinfecciones. Lugares de compras y diversiones, aunque rebajados en porcentaje de asistencia, alborotan las gotículas y aerosoles que andan también buscando las playas vacacionales de las células pulmonares para hacerse legión por reproducción ajena... Pero se tacha el muro de prudencia y se subraya el puente de la complacencia...

NIÑOS MIGRANTES

Solos. No los acompañan adultos. Y llegan a ser miles. En su tierra dicen que “a los que van con niños los dejan pasar”. Que ya no es como antes. Y los despachan o se dejan venir. Caminata con asaltos, violencias, serpientes, hambre y frío, tren, llegan enfermos y cansados. Se contrapone allá el ser humanitarios con poner límites necesarios. Deportación o aceptación selectiva.

La humanización de la legislación migratoria es tarea urgente de ambos gobiernos vecinos. Merecería un premio Nobel de Paz cambiar el panorama actual de tanto sufrimiento por una atención inteligente y eficaz a suprimir causas y a dar oportunidades sin tanta indiferencia.

ENTREVISTAS EPISCOPALES

Nuestro nuevo obispo Hilario ha tenido varias entrevistas en que ha mostrado su sencillez, su cercanía, su claridad de objetivos, su compromiso con el evangelio de Jesús y su deseo de asentar toda acción en lo ya logrado con el plan pastoral diocesano en sus veinte años de vigencia.

Ha anunciado que, en esta próxima Semana Santa en semáforo naranja, se permitirá, con las debidas precauciones, hasta un 25 por ciento de asistencia en los templos y se invitará a aprovechar la trasmisión virtual de todos los oficios que culminarán, después de la vigilia pascual, con la celebración eucarística de Pascua el 4 de abril... Día en que empieza también el horario de verano y se adelantan los relojes una hora desde la noche del sábado.