La incongruencia con la que se maneja en México el deporte federado —entre muchas otras cosas—, no deja de sorprender y hasta parece que los encargados de darle rumbo solamente piensan en cómo meterle el pie a los atletas, antes de trabajar en la manera de apoyarlos como se debe.

Y todo justo en el inicio del año olímpico, con los Juegos de Tokio a unos meses de iniciar. En verdad que resultan increíbles las reformas que implementan, con los famosos recortes presupuestales para unas cosas y para otras no, porque como casi todo lo que sucede en la vida política de este país, hay deportes, federaciones y atletas consentidos que sí reciben dinero por parte de la Conade.

Resulta increíble enterarse de que el gobierno destinó un presupuesto de más de 40 millones de pesos para el equipo de beisbol profesional de los Olmecas de Tabasco. Sí, un equipo de beisbol profesional que debería mantenerse con los recursos de un empresario o de los que genere por sí mismo y no del erario. Esto parece una burla, aunque es bien sabido que en esta administración el beisbol tiene un trato especial y una partida especial —junto al boxeo y caminata, aunque lo de estos dos deportes parece más un acompañamiento—.

Y resulta ridículo, porque esta cifra es mayor que los 23 mdp que por ahora está mendigando el Comité Olímpico Mexicano para cubrir los gastos de viaje, hospedaje y uniformes para los próximos Juegos Olímpicos.

El COM es el órgano que funciona como el consulado para los atletas mexicanos ante el Comité Olímpico Internacional; es decir, sin el COM ninguno de los deportistas de nuestro país podría participar por México en los siguientes Juegos. Históricamente había recibido el apoyo del Gobierno Federal para obtener los recursos para su operación vía la Conade o antes, la Subsecretaría del Deporte.

Pero eso se terminó hace poco con la firma de la Circular Uno por parte del Presidente de la República, en la que ordenó cortar los recursos a las asociaciones civiles, entre otros organismos. Resulta que el COM es una asociación civil y que Ana Guevara —titular de la Conade— le informó a Carlos Padilla, su presidente, que no tendrán más recursos, por lo que el Comité ha buscado el patrocinio de la iniciativa privada, lo cual no es nada malo, ya que le otorgará total autonomía.

Sin embargo, nada de lo que hace la Conade (que representa la figura del Gobierno en este caso) tiene lógica, ya que hoy apareció su Subdirector del Deporte, Israel Benítez en las instalaciones del CDOM, sin ser invitado claro, para presumir que han conseguido 350 millones para la preparación de los atletas de cara a Tokio 2020. Dinero que en muchos casos irá a algunas de las federaciones que, hay que decirlo, son asociaciones civiles al igual que el COM. Una incongruencia total y otro acto más para quedar bien con los deportistas a cuya mayoría, Guevara ha decepcionado como dirigente, cuando la veían como esa figura que podía cambiar las cosas luego de todas las quejas que realizó cuando era deportista. Y eso, perdónenme, también es corrupción.

@gvlo2008