Cada que puede, el presidente Andrés Manuel López Obrador dice que él no ha endeudado al País. Apenas ayer lo repitió en su conferencia mañanera. Lo que dice el Presidente es mentira: sí ha endeudado al País, y mucho. Según los datos oficiales que emite su propio gobierno, entre junio del año pasado y junio de este año, la deuda aumentó 9.1 por ciento.

De hecho, de acuerdo con las cifras dadas a conocer por la Secretaría de Hacienda en el Informe sobre la Situación Económica, las Finanzas Públicas y la Deuda Pública, al cierre de 2018 recibió de la administración de Enrique Peña Nieto una deuda de 46 por ciento del PIB, ahorita ya la tiene en 53.2 por ciento y va a cerrar el año en 54.8 por ciento. En esta proporción del Producto Interno Bruto, un tramo es por la depreciación de la moneda y la caída del propio PIB, pero el grueso es por la nueva contratación de deuda contemplada en el presupuesto de egresos, vía déficit.

Si este aumento en la deuda ya se ve grandecito, en los próximos meses la cosa se va a poner todavía peor. La pandemia podría dejar un hueco de aproximadamente 700 mil millones de pesos en el presupuesto (la estimación oficial, que se pasa de optimista, es que el hueco será de 400 mil millones). ¿Cómo va el gobierno a tapar ese hueco? Pues un pedazo secando el Fondo de Estabilización Petrolera, que todavía tiene cerca de 175 mil millones (lo recibió con una cifra récord de más de 279 mil millones en 2018, pero lo mal gastó cuando no había crisis). Otro pedazo, desapareciendo los fideicomisos: ahí hay otros 100 o 125 mil millones. Ya van 300. Lo demás va a tener que ser déficit. Un 5 por ciento del PIB más de deuda, aproximadamente.

Y eso que el gobierno mexicano es uno de los pocos del mundo que no ha querido financiar un programa de apoyo real a los ciudadanos que ven en riesgo su empleo. Según cálculos internacionales, el gobierno mexicano ha destinado sólo un 1 por ciento del PIB a apoyar a la gente. Para ponerlo en perspectiva, comparémoslo con algunos países del mundo. Y para que el presidente no diga que no se puede comparar a México con países ricos, tomemos los datos de algunos países africanos. Según las estadísticas del Oxford COVID-19 Government Response Tracker, Togo destinó el 12 por ciento de su PIB, Zimbabue el 11 por ciento, Senegal el 8 por ciento, Mauritania el 6 por ciento. México: 1 por ciento. Es dinero dedicado a salvar del desempleo a las familias. El gobierno del presidente AMLO abandonó a estos ciudadanos y por eso 15 millones de personas más están en situación de pobreza laboral (que por más que trabajan, lo que les pagan no les alcanza ni para comprar la canasta básica).

Así que a la rifa del avión que no incluye el avión, al aumento de las gasolinas que no es gasolinazo, al pico de la pandemia que no es pico, al ya rescatamos Pemex pero sigue en virtual quiebra, al no militarizaremos la seguridad pública pero la Guardia Nacional es militar, al no hay desabasto pero no hay medicinas… súmele ahora el no endeudamiento pero sí subió la deuda.

SACIAMORBOS

Entre los círculos de quienes eran cercanos a Emilio Lozoya cuando encabezaba Pemex, se comenta mucho que el escándalo podría alcanzar a Mariana Borrego y Alejandro Legorreta. Cuentan que, en estrecha coordinación con Lozoya, “pasaron la charola” para la construcción del nuevo Museo Tecnológico.

Carlos Loret de Mola

Columna: Historias de reportero 

Nació en Mérida, Yucatán, México.

Tiene una licenciatura en Economía por el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM). Actualmente es el conductor del noticiero matutino ‘Primero Noticias’ de Televisa.

Durante su carrera profesional ha recibido varias veces el Premio Nacional de Periodismo, fue incluido en la lista del 2008 de Jóvenes Líderes Mundiales del Foro Económico Mundial y ha sido distinguido como líder mexicano.