Foto: Especial
El sargazo sigue presente en las playas de la Riviera Maya. Aunque se han implementado medidas como el uso de mallas o el uso de sargaceras, los trabajadores hoteleros consideran que las afectaciones continúan

Puerto Morelos, QR. El sargazo continúa siendo un problema en las playas de la Riviera Maya. Mientras autoridades de este municipio indican que en el año en curso ha llegado menos, el sector turístico asegura que no.

Los municipios más afectados son Benito Juárez, Solidaridad, Tulum y Puerto Morelos, pero sólo en este último las autoridades locales implementaron un plan integral: intervinieron la iniciativa privada (principalmente hoteleros), el gobierno municipal, la comunidad científica y habitantes.

En entrevista, Héctor Tamayo, secretario de Desarrollo Económico y Turismo del ayuntamiento, explicó que desde 2015 se atiende ese problema, pues en dicho año el sargazo recaló en gran cantidad a lo largo de los 18 kilómetros de costas de Puerto Morelos.

Comentó que las autoridades estaban a la deriva, dado que aún no era municipio, pero en 2018 se aplicó el protocolo Puerto Morelos, el cual determina qué hacer en caso de contingencia, como es el sargazo.

Con base en prueba y error se colocaron barreras que detienen 70 por ciento de esa alga, aunque, de acuerdo con Tamayo, no todos los hoteles cuentan con el mismo tipo de barrera, pues deben evitar daños al arrecife –el segundo más grande del mundo– y al pasto marino con el anclaje.

Todos los hoteles pusieron sus barreras redireccionadoras de sargazo. Lo mismo hicimos nosotros en los casi dos kilómetros de playas públicas, afirmó Tamayo.

Laura Fernández Piña, presidenta municipal, comentó que para resolver ese problema se han destinado 40 millones de pesos, recursos que se obtienen del derecho de saneamiento, el cual es pagado por los turistas, quienes aportan 24 pesos por cuarto/noche.

Esa contribución, agregó, es prácticamente imperceptible para los visitantes, pues en muchos casos la absorbe el hotel.

De acuerdo con las autoridades, hasta el momento sólo han llegado 95 mil metros cúbicos de sargazo, mientras el año pasado recolectaron 800 mil, cantidad que ocuparía 80 por ciento del Estadio Azteca si se llenara con esa alga.

Sin embargo, para los trabajadores del sector turístico la percepción es diferente. Si bien las autoridades locales consideran que no hay afectaciones a su principal actividad económica, los empleados lo ven diferente.

Enrique de Jesús Cuéllar, trabajador de un hotel, dijo a La Jornada que ha aumentado la cantidad de alga, que recala más en las playas de la Riviera Maya.

Nos afecta mucho, porque la playa está muy sucia y la ocupación de los hoteles baja demasiado, no hay tanta productividad, comentó mientras retiraba el alga que se acumulaba en las playas aledañas al centro vacacional.

Los trabajadores comienzan a retirar el sargazo desde las 7 de la mañana y culminan a las 3 de la tarde, aunque la labor de juntar con máquinas, palas y trinches dura toda la semana.

El alga se traslada en camiones al único centro de transferencia, donde se deshidrata con el fin de industrializarla, aunque el mismo gobierno municipal aún busca empresarios que estén interesados en el sargazo.