Sabemos que eso es imposible. Jesús tuvo hermanos, Santiago es uno de ellos y en la Biblia se le menciona. Su nacimiento tampoco fue un 25 de diciembre, ni fue en el año cero de esta época. Algunas investigaciones serias ponen en duda que haya nacido en Belén y apuntan a Jerusalén.

No hubo matanza de niños, Reyes Magos y tampoco se presentó Jesús a los 12 años ante los maestros en el Templo para dejarlos maravillados por sus conocimientos. En ese tiempo, la tasa de analfabetismo era del 98 por ciento. Jesús no sabía leer ni escribir y su posición en la escala social lo ubicaba en el peldaño más bajo, así que no disponía de la educación formal para debatir de teología con los escribas y los fariseos.

De milagros ni hablar, la ciencia ha dicho mucho al respecto. Jesús no levantó a Lázaro de la muerte, tampoco curó a los leprosos o a los ciegos y no hizo cosas tan mundanas como convertir el agua en vino; mucho menos resucitó.

Jesús fue crucificado por oponerse al Imperio romano, al igual que sucedió con miles de palestinos de esa época. Fue uno más de los mesías surgidos en el Siglo 1 de la siempre convulsionada Palestina.

Reza Aslan es un escritor y especialista del tema que logra desenmarañar esta incógnita sobre cómo fue que la figura de Jesús de Nazaret, pudo convertirse en el símbolo de una religión con más de mil millones de seguidores. Su libro “El Zelote: la v

Vida y la Época de Jesús de Nazaret” nos habla de un judío disidente, tal y como hubo tantos en esa época. Los zelotes eran nacionalistas y radicales, que deseaban expulsar a los romanos de Palestina e implantar el reino de Dios en la tierra, el reino de David.

Aslan, quien tiene un doctorado en estudios religiosos de la Universidad de Harvard, nos ofrece una nueva visión sobre el personaje más influyente y enigmático de la historia. Un hombre que vivió en una época complicada, apasionado y de profundas convicciones. Reza Aslan describe a Jesús, que quizás a muchos les duele, como un disidente que en su tiempo careció de la trascendencia que los años y la propaganda le han dado.

Un humano como usted y como yo, lleno de miedos y contradicciones, de odio y amor, muy alejado del Jesús bondadoso y lleno de amor y que incluso Mateo el Evangelista describió cuando escribió de él un dicho atribuido al Galileo que sentencia: “No penséis que he venido a traer paz a la tierra; no he venido a traer paz sino espada”.

“El Zelote” es un libro provocador y documentado meticulosamente, un buen intento académico por aplicar la razón, la lógica y el método científico sobre la leyenda de Jesús. Del libro, uno puede entender aún más la figura del Galileo, uno muy diferente al que describen los Evangelios, textos que se convirtieron en propaganda, pero del cual se desprenden muy poco del Jesús histórico, del real, del judío lleno de contradicciones que fue ejecutado y muerto, uno muy distinto al Jesús de los evangelios de donde surge Jesús, el Cristo, el Salvador, el Mesías, el Hijo de Dios.

De ahí surgió el mito que fue aderezado por miles de años de exageraciones, tergiversaciones, mentiras y propaganda que luego de dos milenios, nos hacen difícil saber en verdad quién era. Los evangelios fueron escritos por discípulos que no tuvieron trato con él y escritos muchos años después de la crucifixión de Jesús.

Se trata pues de historias llenas de errores, adiciones, malas traducciones y hasta manipulaciones, como el que Jesús jamás tuvo en mente forman una nueva iglesia, mucho menos una nueva religión. Fueron los años los que impusieron al cristianismo como la religión oficial del Imperio romano.

Pero a pesar de todas las verdades que el propio Reza Aslan revela acerca de la verdadera naturaleza del Jesús que vivió hace dos mil años, el escritor iraní dice: “Hoy puedo decir con seguridad que dos décadas de rigurosa investigación académica sobre los orígenes del cristianismo han hecho de mí un discípulo de Jesús de Nazaret, más genuinamente de lo que jamás estuve con Jesús el Cristo. Es mi esperanza difundir con este libro la buena nueva del Jesús de la historia, con el mismo fervor que en otro tiempo apliqué a la difusión de la historia del Cristo”.

Al final de todo y pese a toda la información de que dispone Reza Aslan decidió creer. ¿Usted qué decide? Feliz Navidad a todos.

@marcosduranf