Foto: Orlando Sifuentes
La tortillería “Manos Morenas” puso a la venta sus tortillas y gorditas eclipsadas.

En diferentes partes del mundo el eclipse solar provocó cambios de comportamiento en animales y hasta descenso de temperatura... en Saltillo se transformó en inspiración para un negocio local al crear las “Tortillas eclipsadas”.

La combinación fue un éxito para el local “Manos Morenas”, que aprovechando el auge del tema alrededor del eclipse optó por ponerlas a la venta el lunes al mediodía.

Con pocos meses de historia, el negocio que se encarga de apoyar y contratar productores locales para poder surtir sus productos básicos, ha permanecido bajo el gusto de clientes al norte de la ciudad, pero fue gracias al chispazo de creatividad de su dueña que comenzó a recibir nueva afluencia. 

Así, mientras decenas de ciudadanos se reunieron en el Museo del Desierto o el Observatorio de la Universidad Autónoma de Coahuila, las cocineras de Manos Morenas se aplicaron para amasar de una forma más intensa a la habitual.

La masa azul sirvió para opacar el fondo de la tortilla de nopal y así emular lo que estaba ocurriendo en el cielo. Claudia Guerrero y su esposo José Manuel comenzaron a recibir llamadas en su negocio, en donde incluso vendieron desde “gorditas eclipsadas” rellenas, hasta tortillas “eclipsadas”.

A pesar de que en otras partes del país la combinación de dos colores en una misma tortilla es habitual, para el norte es una peculiaridad que ha llamado la atención.

 

Lo natural, primero

En el local ubicado sobre boulevar Moctezuma, a tres cuadras del bulevar Musa de León, no sólo hacen “tortillas eclipsadas”. Generalmente su fuerte es la venta de tortillas de maíz azul, tortillas hechas a base de nopal y platillos típicos mexicanos.

De acuerdo con Claudia, la base de su éxito ha sido permanecer fieles a desistir de aceite en sus platillos y utilizar alternativas saludables para sus propuestas.  

Originales y creativos

De esta forma, Claudia y José ofrecen un recuerdo culinario para un evento único en el que sus clientes pueden tener las diferentes fases del eclipse en su paladar. 

Varias cocineras se encargaron de recrear cada una de las fases por las que pasó la luna para cubrir el sol, incluso aquellas que no pudieron ser observadas en la capital del Estado, debido a que en Saltillo, como en otras ciudades cercanas, solamente se pudo observar hasta en un 45 por ciento.