Los británicos votan entre Theresa May y Jeremy Corbyn en unas elecciones impredecibles.
Los británicos acuden a las urnas en unas elecciones parlamentarias marcadas por el 'Brexit' y el terrorismo

Casi 47 millones de británicos están llamados a las urnas este jueves para renovar el Parlamento, en unos comicios anticipados marcados por el Brexit, los atentados de Londres y la alerta antiterrorista.

Los 40.000 puntos de votación han abierto a las siete de la mañana, hora local, algunos en lugares insospechados, y cerrarán a las diez de la noche. Los primeros resultados significativos se conoceran a las cuatro o cinco de la madrugada.

La votación se produce entre mayores medidas de seguridad de lo habitual debido al nivel de alerta antiterrorista.

La primera ministra británica, Theresa May, ha votado en Sonning, en los alrededores de Londres, junto a su marido.

Mientras, el líder laborista, Jeremy Corbyn, lo ha hecho en el barrio de Islington, uno de sus feudos en la capital.

En Glasgow ha votado la primera ministra escocesa y líder del Partido Nacionalista, Nicola Sturgeon. El líder del UKIP, Paul Nuttall, ha depositado su voto en Congleton, al norte de Inglaterra, cerca de Liverpool. El líder liberal-demócrata, Tim Farron, no ha votado este jueves, porque ya lo hizo por correo, pero ha atendido a la prensa en Kendal, Cumbria (noroeste).

May adelantó los comicios, previstos para 2020, con la esperanza de reforzar la mayoría absoluta conservadora de cara a la negociación del Brexit, pero la apuesta podría volverse en su contra.

Su frialdad en los actos públicos y propuestas impopulares, como la del "impuesto a la demencia" (que tuvo que retirar) han reducido las perspectivas de una victoria arrasadora.

Corbyn, en cambio, ha optado por una campaña más política, con mítines con gran afluencia de sus partidarios, y muy activa en redes sociales. Las últimas encuestas le sitúan cerca del empate técnico.

La última encuesta de la campaña electoral británica, publicada este jueves por el periódico Evening Standard, otorga la victoria a los conservadores de la primera ministra, Theresa May, con ocho puntos de ventaja sobre sus rivales laboristas.

De acuerdo con el sondeo, elaborado por Ipsos Mori para el rotativo londinense, los "tories" recibirían un 44% del voto, frente al 36 % de los laboristas, el 7% de los liberaldemócratas, un 4% del partido populista de derechas UKIP y un 2% del también minoritario Partido Verde.

Una encuesta de Survation difundida poco antes predecía sin embargo un resultado más ajustado entre las dos primeras formaciones, con un 41,3% para los tories y un 40,4% para el Laborismo del socialdemócrata Jeremy Corbyn.

 

 

El Brexit debía haber sido el centro de la contienda entre los dos lideres principales: May es partidaria de un "brexit duro", sin libertad de movimientos para los ciudadanos de la UE, mientras Corbyn se presenta como el partidario de una salida dialogada con Bruselas que permita conservar el mercado único.

Pero los recientes atentados, el del pasado 3 de junio en Londres y el del 23 de mayo en Manchester (22 muertos, la mayoría adolescentes y jóvenes) han empañado la campaña y han convertido la política de seguridad en arma arrojadiza.

"Enough is enough". "Es suficiente", dijo May, quien lamentó la permisividad con el islamismo y prometió mano dura, incluso eliminando legislación de derechos humanos que impida actuar a la Policía.

Pero sus palabras no tardaron en volverse en su contra: entre 2010 y 2016, May fue ministra de Interior, por lo que Corbyn la ha señalado directamente com responsable de los recortes en la Policía, y ha pedido su dimisión.

May tiene actualmente 330 diputados en una Cámara de los Comunes con 650 escaños. Sin ningún partido obtiene la mayoría, obligaría a pactos parlamentarios.

Corbyn, por su parte, se vería reforzado en su giro a la izquierda en el laborismo si logra aumentar el porcentaje de voto del 30,4% o los 229 escaños que obtuvieron los laboristas en las elecciones de 2015.

Con información de RTVE