El País se ha convertido en un gran debate; las invitaciones diarias al odio y a la división entre buenos y malos, entre caos y conservadurismo, entre chairos y fifís, entre deshonestos y ratas reconocidas es el caldo perfecto de cultivo para una disolución social encaminada desde el Gobierno.

Como si hubiera llegado un autómata a vengarse y a cobrarse todas las afrentas a su vida, de por sí comodísima, pero insatisfecha, es más, hoy día se denota más esa insatisfacción cuando tiene todo el poder.

La gran pérdida de aparecer en la boleta en las elecciones federales de este año fue el primer golpe mortal al deseo de seguir controlando al Congreso para poder generar sus trapacerías, aunque esa estrategia haya sido copiada al proyecto Coahuila de los hermanos mortales.

Lo que parecería ser una campaña en la que arrasaría Morena sin ninguna mortificación y empeño, se está convirtiendo en la más grande pesadilla para ese partido que surgió de las peores sobras del PRI y hasta de partidos de derecha como el PAN.

El primer quiebre se dio en la designación de candidatos, tanto a las diputaciones federales como a los gobiernos de los estados.

La plataforma de Morena partió a inicios de año, en un 39 por ciento de las preferencias a nivel nacional con cómodos éxitos en 11 de las 15 gubernaturas en juego, y dos de ellas prácticamente en empate, sin embargo, los hierros en la selección de candidatos y las campañas acartonadas de ese partido, rescatando propaganda de 2018 y recurriendo a López Obrador como principal activo, ya no les fue suficiente, y a unas semanas de la elección Morena será vencido en seis estados : Chihuahua, San Luis Potosí, Querétaro, Nuevo León, Sinaloa y Baja California Sur, y está en peligro de perder Sonora.

En Chihuahua, aun con las denuncias presentadas por el gobernador Corral en contra de la candidata del PAN, tiene una clara ventaja contra de sus competidores; en San Luis Potosí, Pedroza del PAN tiene el 32 por ciento de las preferencias y el PVEM el 25.2 por ciento con el agravante de que bajarán a la candidata de Morena; en Baja California Sur, Pelayo de la coalición “Va por México” lleva el 40.3 por ciento contra 32.4 por ciento de Morena; en Querétaro, Kuri del PAN gana de calle con el 43 por ciento; en Nuevo León sigue en picada Clara Luz y sus mentiras reconocidas llegando a un 14 por ciento contra el 27.8 de Adrián de la Garza y el sorpresivo 33.9 por ciento de Samuel García, quien evidentemente trae el apoyo del grupo de los 10; en Sonora, Gándara está avanzando con una campaña en las sombras y ya alcanza a Durazo, a quien le sacarán los trapitos al sol pronto.

La Cámara de Diputados se pronostica dividida y sin que Morena logre la mayoría absoluta en un panorama en que el 35 por ciento de los votos son para ese partido; 26 por ciento a la coalición “Va Por México” con un alto número de personas que aún están indecisas, 23 por ciento, y serán quienes inclinarán la balanza. La aportación de los votos de los 15 estados en elecciones para gobernador y otros tantos como Coahuila para alcaldes influirá en el resultado de la conformación de la cámara baja y por ende saber si se rompe o no la mayoría de los morenistas.

Hoy día, Morena tiene 252 diputados y sus satélites conforman su bloque (MC 27, PT 46, PES 24 y PVEM 11) contra 77 del PAN, 48 del PRI y 12 del PRD. Los pronósticos apuntan a que subirá la participación del PRI y PAN, y disminuirá la marca Morena que aportó el 30 por ciento de los votos en 2018.

Una estrategia que se sabe está adoptando Morena es lograr captar el mayor número de alcaldías y diputaciones locales en esta elección, y no solamente la joya de la corona que es la Cámara de Diputados, llegando a pactos por las gubernaturas con tal de lograr este objetivo.

Lo cierto es que en 2018 un alto número de personas no votó y fueron 32.7 millones, esta cifra es mayor que quienes lo hicieron a favor de Morena, por lo que la jornada será convencer al menos a 3 millones de ellos a acudir a votar para que las cosas se empaten.

A los mexicanos nos tomó muchos años (1995) sentir las malas decisiones, leyes y decretos de los diputados; fue el año en el que el IVA subió del 10 al 15 por ciento, y desde ahí el pueblo ha decidido a quién darle el poder limitado o el absoluto.

Decía Mark Twain que “Cuando te encuentres con que estás en el lado de la mayoría, es el momento de hacer una pausa y reflexionar”. Creo que esa pausa deberá suceder en los millones de mexicanos que llenos de hartazgo le dieron la confianza al Peje y hoy se arrepienten de su afán destructivo y acciones de dictador, la respuesta hoy día está en la calle. Por lo pronto, vaya y vote.