Pésame. Familiares, amigos y conocidos acudieron a despedir al destacado saltillense. Fotos: Vanguardia/Omar Saucedo
Su esposa Pita Dewey de Flores y sus hijos Onésimo, Rodrigo y Pita recibieron las condolencias de cientos de personas, que durante toda la mañana y parte de la tarde de ayer se congregaron en la Capilla Oratorio, de las Capillas Renacimiento

Empresarios, políticos, académicos y amigos acudieron ayer a despedir a Onésimo Flores Rodríguez, destacado saltillense y notario público quien falleció el sábado a los 72 años de edad.

Su esposa Pita Dewey de Flores y sus hijos Onésimo, Rodrigo y Pita recibieron las condolencias de cientos de personas, que durante toda la mañana y parte de la tarde de ayer se congregaron en la Capilla Oratorio, de las Capillas Renacimiento.

El padre Humberto González Galindo fue quien ofició misa de cuerpo presente en las capillas de velación.

Mensaje. Su hijo Onésimo Flores agradeció las muestras de solidaridad.

Antes, su hijo Rodrigo, agradeció la presencia de todos sus amigos y familiares para acompañarlos a despedir a su padre. Dijo que en ellos, en sus hijos, en su madre y en sus nietos su padre tenía a su familia, pero que también, cada que escribía, creaba hijos.

“Él creaba hijos cada que escribía, porque cada vez que escribía a través de sus letras nacían ideas, nacían respuestas a situaciones que las personas necesitaban. Él escribió un libro porque tenía un profundo amor por Saltillo.

Él decía que todos los días, a diferentes horas del día, para donde tú voltearas, éramos un valle lleno de montañas al cual bautizaba como la ciudad de las montañas azules”, recordó.

Reconocimiento. En la Facultad de Jurisprudencia recibió un merecido homenaje.

‘DEJÓ MUCHO CORAZÓN’

“Mi papá dejó mucho corazón en esta escuela y ese corazón que dejó de funcionar hace algunas horas está aquí en los salones, en la biblioteca, en el mural”, expresó Onésimo Flores Dewey durante el homenaje hecho en la Facultad de Jurisprudencia de la UAdeC a su padre Onésimo Flores Rodríguez, exdirector y exprofesor de esa institución.

El notario público y sobresaliente saltillense murió el pasado sábado a los 72 años de edad.

Funcionarios universitarios, exrectores, catedráticos, alumnos, personal administrativo y amigos estuvieron en el reconocimiento a quien fuera pieza fundamental en la vida de esta Facultad.

En su intervención, Flores Dewey dijo que apenas hace cuatro días su padre había sido designado profesor de tiempo completo en la UAdeC, pero que en realidad desde hace muchos años actuaba como tal.

“Profesor de tiempo completo ha sido desde hace muchos años y creo él desde algún lugar está sonriendo al saber que la escuela y la Universidad le rindieron este homenaje”, indicó.