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Para el Liverpool, cada partido en Inglaterra supone asomarse al abismo y arriesgarse a una derrota que les aleje cada vez más del trofeo

El Liverpool llega a los cuartos de final en una encrucijada entre la importancia de la Premier League y la nunca desechable Champions: su lucha encarnizada por el título liguero, el que sería el primero en Anfield desde hace 30 años, monopoliza el pensamiento de una hinchada que a escasas jornadas del final se ve por detrás del Manchester City, el vigente campeón.

En estas circunstancias recibe al Porto, el equipo al que eliminó la pasada temporada en octavos, una ronda en la que los de Jürgen Klopp se impusieron por un contundente 5-0 en la ida disputada en Do Dragão y en la que empataron sin goles en Anfield.

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Para el Liverpool, cada partido en Inglaterra supone asomarse al abismo y arriesgarse a una derrota que les aleje cada vez más del trofeo definitivamente.

En Europa la sensación es diferente y la presión parece menor. El Liverpool es el actual subcampeón y en octavos dejó en la cuneta al Bayern de Múnich, arrollando a los bávaros en una exhibición en su propio feudo.

Precisamente, ganar fuera de casa era la asignatura pendiente en Champions League después de haber caído en sus tres compromisos lejos de Anfield en la fase de grupos.

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Los de Jürgen Klopp saben que levantar la Champions apagaría el posible incendio de perder la Premier, pero también meditan si estar inmersos en dos competiciones les puede acabar dejando sin ninguna de las dos.

El Porto parece un rival propicio para estar por segundo año consecutivo en semifinales, si se echa un vistazo al pasado. En la edición 2017/2018 los Reds barrieron a los portugueses en octavos e iniciaron su particular epopeya, que acabó con la derrota en Kiev ante el Real Madrid.

El Porto llega a Anfield también inmerso en un mano a mano muy ajustado, en su caso con el Benfica, por alzarse con la Liga portuguesa. Ambos equipos encabezan la clasificación empatados a 69 puntos, aunque los lisboetas son líderes por los enfrentamientos directos.

Entre las bajas con las que llegan los portugueses se encuentra la del mediocampista mexicano Héctor Herrera, quien no estará en este partido por acumulación de tarjetas, sin duda una baja sencible para elconjunto del Porto y su estratega, quien deberá de modificar su cuadro.