EL BARZA dejó escapar puntos importantes en un duelo marcado por un eror del guardameta

MADRID.- El Atlético dejó al Barza en la nada. Perdido en la Liga, ya a nueve puntos del liderato tras una derrota, otra, de triste historial. El equipo de Simeone derrumbó a un rival que apenas existió en ataque. Tocando el balón sin ton ni son, un partido para el olvido.

Al Atleti le bastó con un error garrafal de Ter Stegen en el tiempo añadido de la primera parte para llevarse el partido. Un mal control de Piqué en ataque desembocó en el pase profundo, magnífico, de Correa para Carrasco, que dejó señalado al meta alemán en su salida tan desesperada como precipitada para llevarse el balón y marcar, desde muy lejos, a puerta vacía.

Un error monumental... pero un error a fin de cuentas puntual que no debiera haber sido más que una anécdota en el partido si el Barza, antes y después, hubiera sido el equipo esperado. Avisó Koeman en la previa que la imagen a seguir era la ofrecida en Turín contra la Juventus. No se le pareció. Ni por asomo.

Una noche para olvidar de Pedri, una noche horrible de Messi, una noche terrible de De Jong, una noche áspera de Griezmann... Y de Pjanic y de Jordi Alba. Y terrible para Piqué, causante inicial del 1-0 y que tuvo que dejar el campo lesionado, ya se verá de qué consideración, tras una mala caída de Carrasco sobre su rodilla.

La lesión del central fue la última mala noticia para un Barcelona sin orden ni concierto, entregado al ritmo que le quiso imprimir al juego el Atlético que ya antes del 1-0 rozó el gol en un disparo envenenado de Saúl que salvó Ter Stegen y otro de Llorente que escupió el travesaño.

Los sustos no despertaron al Barza que se fue al descanso con el golpe bajo del gol marcado por Carrasco y fue incapaz en la segunda mitad de imponer una nueva imagen a su futbol. Todo le falló en la noche más señalada y quedó contra las cuerdas.