Las autoridades religiosas resaltaron que no se cerrará el acceso al templo, sino que se busca reducir la cantidad de fieles que lo visiten. ESPECIAL
Los obispos mexicanos lamentaron que el país viva una crisis derivada de la pandemia por coronavirus y que, cuando se pensó que México regresaba a una nueva normalidad

CIUDAD DE MÉXICO.- El semáforo epidemiológico por COVID-19 definirá las celebraciones a la virgen de Guadalupe los próximos 11 y 12 de diciembre, adelantó la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM).

Sin embargo, las autoridades religiosas resaltaron que no se cerrará el acceso al templo, sino que se busca reducir la cantidad de fieles que lo visiten.

En el marco de la 109 Asamblea Plenaria de la CEM, su presidente Rogelio Cabrera López recordó que la iglesia católica ofrecerá misas virtuales para celebrar a la Guadalupana y evitar aglomeraciones que abonen a un rebrote de COVID-19 en la Ciudad de México.

"Se hace todo lo que conviene para invitarles a tener cuidado, pero a veces es imposible detener esta fuerza tan grande de los fieles. Creo que ahí estamos en medio de esas dos situaciones, valoramos el cuidado y el respeto a las normas de salud, pero también debemos entender que gran parte del pueblo sufre demasiado y no alcanza a contener su deseo de ver a la Virgen María", justificó.

Los obispos mexicanos lamentaron que el país viva una crisis derivada de la pandemia por coronavirus y que, cuando se pensó que México regresaba a una nueva normalidad, repuntaron los contagios y las muertes.

"En medio de una crisis profunda, acentuada por la pandemia del COVID-19, que llegó de manera inesperada, mostrando la fragilidad de las estructuras del país.

"Después de varios meses de prueba, parecía que había pasado lo más grave de la crisis, que habíamos tocado fondo y que volvíamos a una nueva realidad; sin embargo, cada día aumentan los contagios y las muertes: son amigos, familiares, fieles, en muchos casos personas que tenían una responsabilidad familiar, social o pastoral", resaltaron.