Especial
Los tres delanteros del Barcelona finalmente pudieron ser efectivos en un mismo partido

BARCELONA.- Inmejorable celebración tuvo Barcelona durante Champions League, gracias a su victoria de 3-1 sobre Borussia Dortmund, la cual aseguró su presencia en octavos de final y significó el partido oficial número 700 de Lionel Messi con la camiseta blaugrana.

Gracias a estas tres unidades, los dirigidos por Ernesto Valverde llegaron a 11 y amarraron el liderato del Grupo F y clasificaron a la siguiente fase. Los teutones se estancaron en siete puntos y cayeron al tercer peldaño y deberán derrotar a Slavia Praga en la última jornada, y esperar que Inter no venza a los de Cataluña.

Salvo un acercamiento en los primeros de juego, los del Barza impusieron su dominio claro y trabajaron con creces para conseguir la primera anotación, la cual llegó en el minuto 22 gracias a Suárez, pero la acción fue invalidada tras ser revisada en el VAR y corroborar un fuera de juego del charrúa.

“El Pistolero” tuvo su revancha apenas seis minutos después al recibir una medida asistencia de Messi y quedar de frente y definir entre las piernas del suizo Burki.

Pese acumular hasta nueve elementos en zona baja sufría en cada incursión ofensiva blaugrana, que colocó el segundo en el marcador a través de un zurdazo cruzado de Messi con pase de Suárez.

En medio de un entorno de impaciencia por la desventaja, Favre ingresó al prometedor atacante Jadon Sancho en el comienzo del complemento con la esperanza que se asociara con Marco Reus y Julian Brandt, aunque la ecuación tardó en funcionar.

El ataque culé siguió bajo la batuta y ritmo que Messi imprimía y en el minuto 67 volvió a generar una jugada de ensueño que terminó con un pase de gol a Griezmann, quien definió a la salida del arquero rival para poner el 3-0.

La respuesta de la visita se postergó hasta el minuto 77, cuando el revulsivo Sancho ejecutó una gran jugada individual antes de rematar al ángulo izquierdo del arco rival.

Durante los minutos finales ambos bandos gozaron de oportunidades para volver a reflejarse en el resultado, pero el marcador no se movió más.