Los padres de Frida están muy contentos del éxito alcanzado en la operación | Foto: Nadia Betancourt
Aún no cumplía las 24 horas de vida cuando entró al quirófano

Monclova, Coahuila.- Frida nació en el Hospital General de Zona No. 7 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) de Monclova, con una malformación incompatible a la vida y poco frecuente en el mundo: tenía el recto, la vagina y la uretra unidas.

Aún no cumplía las 24 horas de vida cuando se le realizó una colostomía (abertura en la pared del estómago a fin de que por ahí salgan las heces fecales y orina). Meses después, se propuso a un congreso médico en donde especialistas internacionales le practicaron una anorectoplastía que consistió en separar, reconstruir y posicionar los canales del recto, la uretra y la vagina; la pequeña de un año y ocho meses ahora corre, ríe, juega y lleva una vida normal.

El médico cirujano pediatra, Víctor Jesús Haro Sánchez, explicó que Frida tenía un padecimiento poco común en el mundo. Se trata de una comunicación entre el recto, la uretra y vagina conocida como “malformación anorectal tipo cloaca”, la cual es compleja y difícil de reparar. Su principal característica es que los desechos del cuerpo salen por un mismo canal y de no atenderse en forma inmediata sobrevienen infecciones y la paciente muere.

Como procedimiento inicial, antes de 24 horas de nacida, la niña ingresó al quirófano de la clínica 7 en donde le hicieron una derivación del intestino hacia la pared del estómago, a fin de que pudiera defecar y orinar por esa vía (colostomía); con ello los médicos lograron ganar tiempo para que creciera un poco y se fortalecieran sus defensas.

En abril del año anterior, el Colegio Mexicano de Cirujanos Pediatras envió un aviso a los pediatras certificados del país para buscar a niños con este tipo de enfermedades; con el respaldo y el apoyo de los directivos, el especialista de la clínica 7 del IMSS en Monclova los contactó para exponer el caso.

En el hospital del Seguro Social se realizó el protocolo correspondiente y como Frida -pese a su malformación y a que vivía con la colostomía- estaba sana; tres meses después fue elegida para la cirugía que consistió en reconstruir, separar y posicionar los canales del recto, la uretra y la vagina. La cirugía es poco frecuente y se denomina anorectoplastía.

El 10 de septiembre, en el Congreso Nacional de Cirugía Pediátrica, en Cancún, Quintana Roo, fue intervenida por el creador de la técnica y grado de cirujano colorrectal, Alberto Peña; Víctor Jesús Haro Sánchez, médico de la clínica 7, participó como segundo cirujano en el procedimiento que duró cinco horas.

La niña estuvo con los mejores especialistas del mundo; el médico Alberto Peña, es el creador de la técnica de intervención y fue hasta hace poco el director del Centro Colorrectal de Cincinnati, que hoy dirige su esposa Andrea Bichop, es mexicano de nacimiento, pero nacionalizado en Estados Unidos.

En el medio particular, una cirugía de ese tipo tiene un costo superior a los 400 mil pesos, más el protocolo de estudios y seguimiento posterior; la familia de Frida, por estar adscrita al Seguro Social, no ha tenido que pagar nada.

AGRADEZCO AL SEGURO SOCIAL Y A LOS PAPÁS DE FRIDA POR ESTE APRENDIZAJE: MÉDICO IMSS

“Frida, es la primera paciente en Monclova y en Coahuila que me toca atender con esas características. Agradezco al Seguro Social por este aprendizaje y la experiencia que me ha dado. Los padres de la niña llegaron conmigo muy tristes y ahora los veo felices, sonriendo y eso es un gran regalo para mí”, señala el facultativo.

Sostiene que en el IMSS hay grandes profesionales, el equipo multidisciplinario es eficiente y siempre están dispuestos a ayudar.

“Cuando nace un niño con malformaciones yo sugiero que no se desesperen, que tengan paciencia y que busquen un pediatra cirujano ya que nosotros curamos hasta para 80 años”, añade.

LA HISTORIA DE FRIDA

En búsqueda de un mejor porvenir, Juan Alberto Valencia Tableros y Uridice Grisel Díaz Zúñiga llegaron hace dos años a Monclova. Él es originario del estado de México y ella de Veracruz. Buscaban trabajo y una mejor calidad de vida.

El 1 de marzo del 2017 a las 10:30 de la mañana nació la nueva integrante de la familia y les dijeron que tenía una malformación ano rectal.

Uridice, mamá de la niña, recuerda que el futuro de Frida le daba miedo. La noticia de que fue elegida para ser operada en septiembre, en Cancún, fue esperanzador.

El aprendizaje que ha tenido es que no se debe perder la fe. Hay que confiar en la ciencia, en los médicos del Seguro Social y en Dios. Comprende que el destino los trajo a Monclova donde encontraron la ayuda que su hija requería.

“En el IMSS recibí excelente atención. Siempre voy a agradecer a los médicos, enfermeras y a toda la institución porque desde el primer día mi hija ha estado bien atendida y desde la primera cirugía cambiaron su vida”.

A la fecha, Frida continúa en fase de recuperación. Fue dada de alta del proceso quirúrgico y su vigilancia con el pediatra continuará hasta cumplir los 18 años.