Sin protección. Empresarios señalaron que la zona fronteriza no tiene las casas habitación que los centroamericanos requieren. Foto: Vanguardia/Omar Saucedo
9 mil empleos es el déficit de trabajadores en este sector, en Coahuila, aunque advierten que el Gobierno Federal deberá resolver el problema de la vivienda

El sector hotelero está dispuesto a contratar a migrantes, pero sólo a aquellos que tengan documentos, sin embargo advirtieron que aún queda por resolver el problema de la vivienda, y demandaron mayor apoyo al Gobierno Federal ante el problema que se está creando.

El presidente de la Asociación Mexicana de Hoteles y Moteles de Coahuila (AMHMC), Héctor Horacio Dávila, indicó que en Coahuila hay un déficit de 9 mil trabajadores en el sector hotelero y de ellos casi mil 500 se ubican en la Región Sureste, entre ellos hay camaristas, personal de mantenimiento, amas de llaves, gerentes y subgerentes.

Dávila Rodríguez agregó que contratarían a migrantes siempre y cuando tengan papeles porque se han topado con personas que ni una identificación tienen, sin embargo, además de ello uno de los problemas es la vivienda para que tengan sus primeros techos.

 

 

¿Cuál es el problema de la frontera? No tiene las casas habitación para poderlas hacer y no tiene el personal de migración para tenerlos ahí y cuidarlos”.
Héctor Horacio Dávila, presidente de la AMHMC.

“El Gobierno Federal tiene que apoyar más porque están creando el problema, les están dando tránsito o la oportunidad de que pasen por territorio mexicano, inclusive ayer (domingo) por Ramos había familias enteras que da tristeza, vienen con niños y todo”, dijo el presidente de la AMHMC.

“El problema es que vas a tener 3 mil ó 4 mil personas y luego cómo los regresas, cuántos puede absorber la frontera, unos 500 ó mil, pero ¿Cuál es el problema de la frontera? No tiene las casas habitación para poderlas hacer y no tiene el personal de migración para tenerlos ahí y cuidarlos”, expresó Dávila.

Cabe destacar que coincidiendo con este tema, la semana pasada se empezó a mandar a las empresas cartas invitación para que consideren a la población migrante con permisos de trabajo en sus procesos de reclutamiento para las plazas que tengan vacantes.