Foto: Especial/ El beso de Gustav Klimt
"'El beso' personifica sentimientos sentimentales de ternura y amor, y habla a todas las generaciones de personas"

Ya sean parejas encerradas en un tierno abrazo o un bodegón con cualidades sensuales, las pinturas al óleo clásicas pueden tener un atractivo duradero. Y a lo largo de la historia, los artistas han utilizado tales obras para capturar la belleza y la pasión del amor.

Si bien la mejor de estas obras maestras de colores vivos puede inspirar sentimientos de romance en cualquier época del año, el Día de San Valentín es un buen momento para volver a visitarlas.

Tomemos, por ejemplo, "El beso" de Gustav Klimt . Una obra maestra innegable del "Período Dorado" de Austria, la pintura es a la vez erótica y tierna. Klimt se inspiró en el estilo de los mosaicos japoneses y el atractivo universal del amor romántico.

"'El beso' personifica sentimientos sentimentales de ternura y amor, y habla a todas las generaciones de personas", dijo el curador Franz Smola, curador del museo Upper Belvedere en Viena, mientras la galería marcaba el centésimo aniversario de la muerte de Klimt en 2018.

La pintura demuestra la firma hoja de oro del artista con un efecto deslumbrante. Verlo en persona en The Belvedere puede ser una experiencia emocional. Es un trabajo sustancial, mucho más imponente de lo que los visitantes podrían anticipar, midiendo poco menos de seis pies por seis pies. Pero incluso una visualización en línea puede llevarte lejos.

"El nacimiento de Venus" de Sandro Botticelli (1484-86) Botticelli recibió el encargo de producir este trabajo por la reconocida familia Medici. Retrata a la diosa del amor como un estándar idealizado de perfección y pureza, de pie sobre una concha de vieira gigante.

"Chez le Père Lathuille", de Édouard Manet (1879). Esta escena cotidiana contenida representa una expresión más modesta del deseo. Pero la pasión de la pareja es evidente por sus miradas profundas y la posición de sus cuerpos. El modelo para el joven era el hijo del dueño del café, y la joven fue modelada por dos personas diferentes.

"En la cama: el beso" de Henri de Toulouse-Lautrec (1892) Esta pintura postimpresionista de Toulouse-Lautrec captura un momento de pasión sin adulterar entre dos mujeres. Es una de varias imágenes que pintó sobre la intimidad entre personas del mismo sexo, ya que documentó la vida de los trabajadores en los burdeles parisinos. Es una salida interesante y tranquila de sus carteles comerciales de Moulin Rouge, que elevaron la publicidad al arte.

"Flaming June" de Sir Frederic Leighton (1895) Generalmente se reconoce que esta es la obra maestra de Leighton. Muestra su formación clásica y está llena de imágenes eróticas griegas. Aunque la mujer duerme sola, los colores intensos y el vestido fluido crean un tono romántico.

"Rosas descartadas" de Pierre-Auguste Renoir (1875) Renoir era conocido por su enfoque hacia las representaciones de la belleza femenina, y esto se ve claramente en esta pintura sensual de naturaleza muerta. Renoir pintó rosas en muchas de sus obras, usando pinceladas cuidadosas para capturar la variación en el color de sus pétalos.

"El Gran Canal de Venecia (Venecia azul)" de Édouard Manet (1875) Venecia es una de las ciudades más románticas del mundo. En llamativos tonos de azul, la pintura de Manet captura la sensación soñadora de flotar por un canal en una de las famosas góndolas de la ciudad.

"Paseo cerca de Argenteuil" por Claude Monet (1873) Esta pintura de Monet transmite inocencia y anhelo. Notablemente desprovisto de cualquier pasión fuerte o erotismo, evoca una nostalgia por días de modestia y certeza

"El pescador y el Syren" de Frederic Leighton (1856-58). Esta segunda obra del pintor inglés aparece en esta lista. No es necesario ser un crítico de arte para ver el fuego y la pasión que inspira esta pintura mitológica. Aunque la lujuria puede ser de corta duración: se decía que las míticas sirenas atraían a los marineros a la muerte.

"Cupido y psique como niños" de William-Adolphe Bouguereau (1890) Conocido coloquialmente como "El primer beso", esta pintura representa a Cupido, el dios griego del amor y el afecto, con Psique, la diosa del alma. La pintura, de William-Adolphe Bouguereau, es una alegoría del amor que triunfa sobre los obstáculos

Miguel Sagnelli

Editor Web de secciones Coahuila, México e Internacional. Egresado de la carrera de Ciencias de la Comunicación. Con más de 10 años de experiencia en medios de comunicación europeos y nacionales. Tanto en redacción, producción y docencia de los mismos.