Visita. El Papa suele visitar cárceles para alentar a presos, a quienes eligió para realizar la ceremonia del Lavado de Pies. / AP
La Iglesia Católica permitió por siglos la pena de muerte, pero la posición comenzó a cambiar con el Papa Juan Pablo II, quien murió en 2005.

ROMA, ITA.- El Papa Francisco realizó la tradicional ceremonia del lavado de Pies en una cárcel; desde ahí expresó que una pena debe estar abierta a la reinserción y criticó la pena de muerte, la cual aún se practica en varios países del mundo.

“Cada pena debe estar abierta al horizonte de la esperanza. Por esto no es humana ni cristiana la pena de muerte. Cada pena debe ser abierta a la esperanza, a la reinserción”, señaló el pontífice ante los presos.

La Iglesia Católica permitió por siglos la pena de muerte, pero la posición comenzó a cambiar con el Papa Juan Pablo II, quien murió en 2005.

Además, desde que fue elegido en 2013, Francisco ha pedido muchas veces que se impida la pena de muerte a nivel mundial, lo que ha generado las críticas de los conservadores, especialmente en Estados Unidos.

NECESITA SER OPERADO
Francisco suele visitar las cárceles, donde alienta a los presos a no perder las esperanzas, por eso eligió una prisión para la Misa del Jueves Santo.

Ante los presos dijo que deben limpiarse los ojos para ver y difundir la esperanza.

“A mi edad, por ejemplo, vienen las cataratas y no se ve bien la realidad. El año próximo debo operarme”, dijo el Papa

Francisco explicó que lo mismo sucede en la vida cuando la desilusión, los errores y la fatiga nublan el alma. Instó a los presos a efectuar una limpieza diaria de su visión de la vida “una operación de cataratas del alma” para mantener la esperanza. 

Durante la misa, Francisco lavó los pies de 12 hombres, los secó y los besó. Muchos de ellos lo abrazaron. Entre los presos había católicos, musulmanes, un cristiano ortodoxo y un budista, informó el Vaticano.