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Las instalaciones en Texas serían administradas por un organismo bautista

CARRIZO SPRINGS, EU.- Un antiguo campamento junto a un camino de tierra en una zona rural de Texas, que albergó a trabajadores de la industria del petróleo, es el nuevo centro de detención de migrantes menores de edad al que los jóvenes son enviados después de ser detenidos por la Patrulla Fronteriza, cuyas instalaciones atestadas y en condiciones paupérrimas generaron una condena unánime de todo el mundo.

Adentro de un cerco de alambres de púas que rodea la instalación hay canchas de futbol, una enorme carpa con aire acondicionado que hace de comedor y vehículos rodantes donde los niños asistirán a clases y podrán llamar a sus familias.

El Departamento de Salud y Servicios Humanos (DSSH) dijo que hay unos 225 menores retenidos en la instalación de Carrizo Springs, que será ampliada y podrá albergar a mil 300 menores.

El gobierno indicó que la nueva instalación permitirá a la Patrulla de Fronteras desprenderse de los niños más rápidamente y evitar que sean alojados en sitios como el de Clint, Texas, donde un grupo de abogados informó el mes pasado que unos 250 menores estaban siendo retenidos en celdas y recibían alimentos, agua y atención sanitaria inadecuados.

El DSSH dijo que la instalación de Carrizo Springs ofrece un ambiente cómodo a los niños mientras esperan ser ubicados con sus familiares o patrocinadores en el país.

Pero defensores de los inmigrantes asocian estos centros con cárceles de menores y temen que su aislamiento -está a 180 kilómetros de San Antonio, la ciudad grande más cercana- haga que resulte más difícil encontrar abogados para ayudar a legalmente a los adolescentes.

El DSSH piensa pagarle a la organización sin fines de lucro Servicios Bautistas para los Menores y la Familia hasta 300 millones de dólares de aquí hasta enero para que administre la instalación de Carrizo Springs. 

DATOS

Las instalaciones están en Carrizo Springs, a 180 km. de San Antonio

775  DÓLARES diarios por menor gasta el DSSH.