Luego de la propuesta del presidente de la república Andrés Manuel López Obrador para que organismos autónomos formen parte de secretarías de Estado, con la justificación de conseguir algún ahorro presupuestal, surgen recomendaciones internacionales que apuntan al fortalecimiento de las mismas y no a su desaparición. 

El reciente Índice de Percepción de la Corrupción de Transparencia Internacional, ubica a México en la posición 124, es decir subió seis posiciones con relación al 2019. Sin embargo, continúa siendo el país perteneciente a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) peor evaluado y el penúltimo de las naciones que conforman el G-20. 

El estudio hace cuatro recomendaciones puntuales para mejorar en los resultados obtenidos: a) Fortalecer a las instituciones del Sistema Anticorrupción como Auditoría Superior de la Federación (ASF) y el INAI, en un contexto de emergencia sanitaria; b) Fiscalización en tiempo real del gasto público por parte de la ASF; c) Que el INAI garantice el principio de máxima publicidad en acciones de salud, educación y reactivación económica; y d) Que la Fiscalía General de la República y las instancias de impartición de justicia emitan sentencias a redes de corrupción, recuperación de activos y reparación de daño a las víctimas de delitos relacionados con esta práctica. 

Aunque la calificación tuvo un avance, México no ha logrado recuperar posiciones con relación a su máxima calificación obtenida en el 2014, donde alcanzó 35 puntos de 100. O sea que aún falta mucho trecho por andar y las políticas públicas hasta ahora emprendidas por el actual gobierno parecen ir en un sentido contrario a los estándares internacionales en la materia. 

Por su parte, la Alianza Regional por la Libre Expresión e Información emitió un comunicado donde calificó de “preocupantes” las declaraciones del presidente López Obrador y advirtió sobre el “grave retroceso” que implicaría vulnerar el derecho fundamental de acceso a la información con una institución que no tenga independencia como órgano garante. 

AMLO -humano al fin- no pudo escapar de la pandemia que ha dejado graves estragos en el País, ojalá y la experiencia le permita reconsiderar el impacto de su toma de decisiones, en una nación que deberá reconstruirse con lo poco que le quede.