Foto: Héctor García/VANGUARDIA.
Con funciones los próximos dos fines de semana esta obra de teatro infantil aborda un tema que en tiempos de pandemia es aún más importante de reconocer

El helado de Sofía desapareció, lo dejó bajo el sol y se derritió. Para muchos esto podría ser natural pero para ella no. A ella le gustaría que todo durara por siempre, pero nada es eterno y desde el teatro, con ayuda de un par de amigos, aprenderá lo que es el desapego y la pérdida.

Esta es la obra “El misterio del helado derretido”, texto de Andrés Serrano que bajo la dirección de Rafael Hernández y producción de la Compañía de Teatro La Canica está en temporada en Teatro Garnica.

Esta obra se estrenó en 2019 como parte de la convocatoria Teatro en tu Escuela de la Secretaría de Cultura de Coahuila con 45 funciones en escuelas de la entidad —un alcance de 12 mil niños— y ahora vuelve a escena gracias a el espacio ubicado en el 1004 de la calle Andrés Saucedo en la colonia Topochico, abierta al público general.

En entrevista con VANGUARDIA, el director explicó que la puesta tiene como tema principal “el sentido de pérdida del ser humano. La obra tiene un mensaje sobre que tienes que dejar ir, sobre todo ahora que en estos tiempos de pandemia han habido muchas pérdidas”.

“La propuesta que yo hice, cuando ganamos la convocatoria, era precisamente debido a la cantidad de suicidios que había entre los niños y los adolescentes, por esa no tolerancia a la pérdida y a la frustración. Entonces esta obra tiene el mensaje de que tienes que dejar ir, parte de la vida es la muerte y hay que entender que si muere una mascota, un ser querido, es parte de la vida y no por eso te tienes que sentir frustrado al grado de recurrir a cosas como el suicidio, la drogadicción, el alcohol, etcétera, sino que tienes que superarlo entendiendo que la muerte es tan fundamental como la vida”, agregó.

La obra de Carreño que ha sido montada en distintos puntos del país cuenta en este caso con las actuaciones de Rebeca Campos, Michell Morín y Ozcar Castañeda —elenco que ya tiene experiencia en el teatro para niños—, quienes interpretan a la protagonista, Sofía, al vampiro niño y a su nana fantasma, respectivamente.

“El texto está lleno de humor, de gags y de situaciones divertidas; la anécdota es de una niña que dejó su helado para que le durara para siempre, pero de pronto ya no está el helado y ella se empieza a cuestionar sobre porqué las cosas no pueden durar para siempre. Al mismo tiempo tiene sueños con un personaje que es un vampiro niño y la nana de este, que es un fantasma”, explicó.

“Ellos se le aparecen en sueños y le enseñan que todo tiene que terminar y que tiene que dejar ir, ella misma cuando crezca va a ir perdiendo ese sueño con ellos y los va a tener que dejar morir”, añadió.

A lo largo de su vida este montaje ha generado buenas reacciones entre su joven audiencia, aunque destacó aquellos encuentros donde resonaron en niños e incluso adultos que recientemente sufrieron una pérdida significativa.

“Había muy buenos comentarios”, dijo, “reflexionaban porque los muchachos platicaban con ellos al final de la obra y les preguntaba que qué les había parecido, si les había gustado; decían que sí pero decían que se quedaban con el hecho de que todo evoluciona, que todo cambia y que tarde o temprano tenemos que despedirnos de nuestros compañeritos de la escuela, de nuestros abuelitos, de nuestros perritos, que tienen que morir desgraciadamente y a esas edades lo empiezan a entender”.

“El misterio del helado derretido” ya tuvo dos fines de semana en Teatro Garnica y aún le quedan funciones los días, 4, 5, 6 11 y 13 de mayo, a las 20:00 horas los viernes y sábados y a las 18:00 el domingo, con boletos en 100 pesos para adultos y 50 para niños en preventa. Cupo limitado y reservaciones al 844 129 2855 y 844 271 0991.