Escena de la película Falling, dirigida por Viggo Mortensen. / Foto: Especial.
El actor estadounidense por fin podrá estrenar 'Fallin', película con la que debuta como director y que debido a la pandemia debió retrasar su proyección en salas de cine

Escena El virus del COVID-19 apenas había aparecido como una lejana noticia desde China cuando del otro lado del Pacífico, en el Festival de Sundance anunciaban el gran debut de Viggo Mortensen como director de cine. La historia de un padre convencional que se muda a Los Angeles con la familia de un hijo gay, con el título ‘Falling’ había conseguido los mejores comentarios. Pero la pandemia cerró las salas de cine y la nueva profesión de Viggo tomó otra ‘dirección’, como cuando la cuarentena de Hollywood ni siquiera le permitió viajar personalmente a la premiere del Festival Internacional de Toronto o el Festival Internacional de Cine de Macao donde incluso premiaron como Mejor Actor al protagonista Lance Henriksen. Y después de esperar un año entero, al menos puede estrenar finalmente en Estados Unidos, con la buena noticia de poder competir en la próxima ceremonia del Oscar. 

 

¿Qué futuro imaginas después de la pandemia?

"Es posible que se consiga eventualmente una cura o baje un poco el coronavirus con la vacuna y la gente decida lo que vaya a pasar después. Yo creo que a lo mejor muchos vayan a querer vivir menos apurados, alejándose incluso de las grandes ciudades, como la familia de ‘Captain Fantastic’. No hay que llegar hasta ese punto, pero se puede. Se puede vivir en una forma mucho más simple y mucho más conectados con la naturaleza. Después de estar encerrados tanto tiempo, terminamos encontrando muchos más recursos, como cuando surge algún problema de plomería y sin alguien que te lo arregle, terminas aprendiendo a arreglarlo solo. En tiempos como estos la gente se da cuenta lo corta que es realmente la vida. Siempre fue así, pero todos los días aprendemos algo".

 

¿Qué aprendiste en tu caso?

"Yo aprendí que hay placeres mucho más simples. No necesitamos tener tantos electrónicos. No necesitamos tener la mente constantemente dando vueltas, para mantenerte siempre ocupado por no querer aburrirte. Hay formas más simples de vivir. Me parece maravilloso vernos con los avances de la comunicación en masa global, pero no creo que lo hayamos aprovechado todavía. Mucha gente lo usa para comunicarse instantáneamente, pero también para reforzar los prejuicios del ‘Me Gusta' o ‘No Me Gusta' en vez de buscar cierta conversación donde tampoco necesites estar de acuerdo, solo para escucharlos, sin necesidad de terminar siendo amigos". 

 

¿Te gustaría volver a vivir el mundo anterior a la pandemia?

"Si asumimos que no hay esperanza, entonces garantizamos que no la habrá. Tenemos la oportunidad de cambiar ciertas cosas, para hacer un mundo mejor. Así de simple como suena. Toda situación, no importa que tan mala sea, genera una oportunidad de cambio. Con la cuarentena, yo nunca antes había visto el aire de la ciudad tan puro, porque sin tráfico no había contaminación. Día tras día, noche tras noche, pudimos volver a ver las estrellas o el silbido de los pájaros. Y me gusta. Pero dentro de un año vamos a volver a tener el aire contaminado y a lo mejor la gente sea un poco más consiente, no siempre necesitamos el auto para salir a buscar algo, podemos caminar también. Incluso ya comprobamos que no necesitamos salir tanto de casa".

Pero si no hubieras salido de tu casa, jamás hubieras filmado ‘The Lord of the Rings’ ¿Cómo recuerdas hoy los primeros días antes de empezar aquella superproducción, lejos de la civilización, en Nueva Zelandia?

"Yo no había leído nunca los libros de ‘The Lord of the Rings’ y recién empecé a leerlos en las llanuras de Nueva Zelandia, alejado de todo, básicamente leí todo lo que pude. Trataba de conectarme con las historias, con mi infancia en los países nórdicos. A mi me gusta la preparación, me encanta ensayar, aunque la mayoría de los directores no tienen el tiempo ni el presupuesto para ensayar. Muchos de ellos ni siquiera les gusta, pero en el caso de ‘The Lord of the Rings’ yo tampoco tuve otra opción, aunque tuve suerte porque las primeras escenas que filmamos yo no había tenido diálogos y solo fueron escenas de lucha con espada, pero me sirvió para sentirme cómodo con el vestuario y las armas del personaje, con la forma de caminar mucho antes de empezar a hablar".

 

¿Ya que hablaste de tu niñez en los países nórdicos, podrías resumir un poco los pasos de tu vida y cómo es que hablas tan bien el español, además de tu pasión por el fútbol argentino y el mismo equipo San Lorenzo que también ama el Papa Francisco?

"Bueno, yo había nacido en Nueva York y aunque mi madre es de Estados Unidos,  mi padre es danés y desde muy bebé vivimos en Dinamarca. Con el tiempo siguieron trabajando en Sudamérica y los primeros diez años de mi vida los viví en Argentina, donde el fútbol es una verdadera pasión. Me fui, en 1978, Argentina había ganado la Copa del Mundo y desde siempre mi equipo favorito de fútbol es San Lorenzo, con los colores azul y rojo. Fue una época muy importante de mi niñez". 

 

Desde la primera entrevista que tuve con Viggo Mortensen, ya me había sorprendido que hablara tan bien el español. En aquel entonces, ni siquiera había filmado todavía ‘El Señor de los Anillos’ y recién daba sus primeros pasos en Hollywood, en el personaje del marino que escondía la llave de la bomba atómica del submarino que controlaban Gene Hackman y Denzel Washington en ‘Crimson Tide’. Con el tiempo, Viggo se fue convirtiendo en el jefe de Demi Moore en ‘G.I Joe’ o el amante prohibido de Gwyneth Paltrow en ‘A Perfect Murder’ y hasta el mejor amigo de Sandra Bullock en ’28 Days’. Recién después consiguió la fama internacional como uno de los protagonistas principales de las tres superproducciones de ‘The Lord of the Rings’. Habiéndonos cruzado por esa misma alfombra roja del Oscar, también tuve el honor de entrevistarlo en lugares tan remotos como Cannes, Toronto, Zurich, Beverly Hills y hasta por teléfono. Las anécdotas personales sobran, como cuando el publicista había impuesto un límite de 10 minutos y él terminó dándonos más de una hora con el agregado “si necesitás más tiempo, volvemos a hablar mañana”. En el medio hubo también bromas, como cuando una vez en el Hotel Four Seasons de Beverly Hills mandó a alquien para decir que lo esperara un poco mas, para nuestra entrevista programada. Pensando que necesitaba tiempo para almorzar le avisé que podíamos hablar mientras él comía, pero insistiendo que lo esperara llegó la sorpresa: se había vestido totalmente con los colores de su equipo favorito de fútbol argentino de San Lorenzo (como el Papa Francisco, deben ser los dos únicos hinchas... famosos) y ahí estaba, esperándome para compartir juntos un mate argentino, como el que también tomó en una de las escenas del cine de ‘Captain Fantastic’. La fama pudo haberlo cambuado, pero Viggo Mortensen sigue ‘dirigiendo’ su vida, con la misma humildad de siempre. Después de todo, es realmente el único protagonista de ‘El Señor de los Anillos’ que consiguió un camino propio, recibiendo nada menos que tres nominaciones al Oscar por personajes tan diferentes como el mafioso ruso de ‘Eastern Promises’, el padre ejemplar de ‘Captain Fantastic’ y el chofer italiano de ‘Green Book’. Pero este año puede volver a competir al Oscar, por ‘Falling’ en las categorías como Mejor Actor, Mejor Director, Mejor Película y Mejor Guion, además de Mejor Música Original.

Viggo recibió reconocimiento internacional con su participación en la trilogía de El Señor de los Anilos.

¿Es cierto que además de la dirección y el guion de ‘Falling’, también compusiste la música?

"Sí, pero ya había estado trabajando con un guitarrista llamado Buckethead que tocó en algunas partes de la banda musical. Y trabajamos en varias grabaciones, juntos. Tocamos música juntos, sin grabar también. Incluso hay un par de temas que figuran en una película del director Lisandro Alonso que pasaron hace unos años en el Festival de Toronto. Y esta vez, con ‘Falling’ yo quise componer un estilo de música discreto, algo muy particular con base de piano. Tenía una idea muy clara de lo que quería y francamente, no tenía mucho presupuesto para salir a contratar a nadie (Risas). Y en vez de tener a un profesional al que le tuviera que pedirle todo el tiempo “menos, menos”, fue mucho más fácil hacerlo yo. Y lo disfruté a pleno".

 

IMDB te nombra en nada menos que 60 producciones de cine ¿Tantos trabajos como actor, son la mejor forma de aprender a dirigir cine?

"Yo aprendí de gente como David Cronenberg, directores como él que preparan cada toma. Y es algo que me ayudó bastante para dirigir ‘Falling’ que también filmamos relativamente rápido, gracias a los actores que también se prepararon muy bien para el rodaje". 

 

¿Qué tan difícil es separar la profesión de actor a la hora de dirigir otros actores? 

"Un buen ejemplo es la escena que filmamos con el niño Grady McKenzie que aparece en el poster, por la versión jovencita de mi personaje. En la primera escena que filmamos, le pedí que fuera corriendo y parara para ver a la madre en la cocina. Era la primera toma y cuando yo grité “Acción”, él empezó a saltar como un superhéroe. No entendí porque lo había hecho y cuando le pregunté qué estaba haciendo me dijo “Estoy haciendo acción”. (Risas) Así que le dije que en vez de ‘Acción’ solo iba a decir “Go” para repetir la escena. Y la hizo perfecta como en el resto del rodaje. Pero ahí no termina todo, después yo me fui a tomar un café y al volver me entero que él había estado preguntándole a todos “Donde está el chico que dice ‘Go’?” sin que nadie pudiera darse cuenta que él creía que yo era un chico como él. Y lo soy. Los dos somos actores. Y él pudo estar en el estreno del Festival Internacional de cine de Toronto, gracias a esta película".

 

¿Y qué tan difícil fue para el director Viggo Mortensen trabajar con el actor Viggo Mortensen, en la misma producción de cine?

"La verdad, no había sido mi intención actuar en la película originalmente, porque me preocupaba que no fuera a poder darle una total atención al resto del equipo de filmación, si también tenía que actuar en varias escenas. Pero cuando llegó el momento de refinanciar la producción, estábamos por perder el invierno, íbamos a tener que esperar otro año. Ya había perdido antes la financiación y tuve que esperar dos años, antes. También tenía elegidos muy buenos actores y se me ocurrió actuar para poder recaudar también un poco más de presupuesto. Pero al final, fue un placer hacerlo. Y estuve en el mejor asiento, en primera fila, para ver la magnífica actuación de Lance Henriksen (ganador como Mejor Actor en el Festival Internacional de Cine de Macao)".

Después de estar encerrados tanto tiempo, terminamos encontrando muchos más recursos, como cuando surge algún problema de plomería y sin alguien que te lo arregle, terminas aprendiendo a arreglarlo solo. En tiempos como estos la gente se da cuenta lo corta que es realmente la vida.
Viggo Mortensen, actor y director de cine.

Aunque no es totalmente autobiográfica, Viggo Mortensen confiesa que algunos eventos y ciertas conversaciones de 'Falling' están realmente inspiradas en la infancia que él compartió con sus hermanos Charles y Walter (a quienes incluso está dedicada la producción). Y el mismo Viggo es el primero en admitir que “Me tomó mucho tiempo aceptar a mi padre tal cual como era él, con el mejor juicio posible y me alegra haberlo podido lograr, porque él también hizo lo mismo conmigo”. Después de todo, ‘Falling’ en gran parte tiene que ver con la importancia de aceptar y perdonar, aprendiendo a vivir con otras personas y con uno mismo. 

 

¿Qué tan personal es la historia de la familia de ‘Falling’?

"En un principio me puse a escribir el guion como una forma de explorar lo que yo tenía por mis padres. Mi madre recién había fallecido y empecé a recordar muchas cosas sobre ella y también de mi padre que tampoco estaba bien en ese momento. Él falleció un poco menos de dos años después. Y él, como mi madre, estaba con un principio de demencia. Y viendo como ellos se habían olvidado tantas cosas, yo no quise olvidar nada de lo que había escuchado de mi madre en la ceremonia del día que había fallecido".

 

¿Historias que no conocías de tu madre?

"Había escuchado historias conocidas pero contadas de una forma diferente, demostrando también lo subjetiva que es la memoria, que se ve en el cine también. Aunque no tengas demenecia, todos editamos automáticamente nuestra memoria en cierta forma. Es como una herramienta psicológica de autodefensa, donde solo recordamos lo que queremos. Y yo quería recordar todo lo mejor que podía, así que me puse a escribir una historia que terminó siendo el guion de la película". 

 

¿Entonces la historia de la película es real?

"La mayor parte de la historia es ficción, pero lo fundamental es real. Lo bueno es que la mayoría de los actores y varios miembros del equipo de filmación también compartieron sus historias, sin haberlo pedido. Se sintieron identificados con la historia que estábamos contando y era algo que los emocionaba. La gente que hasta ahora nos vio en cine, cuando tuve la suerte de hablar con ellos, descubri que también se sienten identificados con la historia de sus familiares. Y para alguien que hace cine, no hay nada mejor que escuchar que la gente se siente identificada con el mismo tema. Por eso siento que valió la pena todo el trabajo que hicimos".