Sería muy grave que los médicos mexicanos fueran discriminados en el proceso de contratación en su propio país y, en estricto sentido, desplazados por profesionistas extranjeros

El delegado del Gobierno de la República en Coahuila, Reyes Flores Hurtado, afirmó ayer que, debido a la inexistencia de médicos suficientes en Coahuila, habría necesidad de “importarlos” y para ello ya se trabaja en el establecimiento de convenios con países como Cuba.

“Tengo entendido que la Secretaría de Salud ya está trabajando en el tema. Estoy en el entendido que ya están trabajando en los convenios con otros países, sobre todo con Cuba que es la que tiene mucha oferta de médicos de buena calidad y es la que puede venir a reforzar ocupando espacios donde tenemos déficit de médicos”, dijo el funcionario.

Sin proporcionar datos específicos, ni soportar sus afirmaciones en algún estudio que permita entender la magnitud del presunto déficit, Reyes Flores aseguró que no hay médicos especialistas suficientes en Coahuila para cubrir los puestos de trabajo que se abrirán, por ejemplo, en proyectos como el del ISSSTE en Piedras Negras.

Valdría la pena que el delegado fuera más específico respecto del “déficit” que asegura existe y que justificaría la “necesidad” de importar médicos de otros países, señaladamente Cuba.

Y es que, al menos en primera instancia, lo dicho por Reyes Flores no parece coincidir con la realidad que históricamente han vivido las escuelas de medicina en el País, en las cuales la matrícula ha sido históricamente restringida debido justamente a una sobreoferta de médicos.

Algunos indicadores –nacionales e internacionales– señalan la existencia de un déficit de médicos generales y especialistas en México, pero tal déficit se ha establecido en relación con la proporción deseable de médicos que debería existir por cada 100 mil habitantes.

Pero que en nuestro País no se alcance la tasa deseable de médicos que sugieren organismos multilaterales como la Organización Mundial de la Salud, no significa necesariamente que no existen suficientes profesionistas de la salud para cubrir los puestos de trabajo que se abrirán en Coahuila.

Valdría la pena por ello que el Gobierno de la República y su representación en Coahuila presenten el estudio o el análisis realizado, que les llevó a la conclusión de que no es posible encontrar médicos en nuestro propio País y por ello es indispensable traerlos de otra parte.

En este sentido, al menos debería mostrarse la evidencia de que se han realizado convocatorias públicas, que éstas han sido ampliamente difundidas y que, en efecto, no se ha obtenido respuesta alguna.

Sería muy grave que los médicos mexicanos fueran discriminados en el proceso de contratación en su propio país y, en estricto sentido, desplazados por profesionistas extranjeros.

No se trata, desde luego, de plantear una posición de rechazo a la posibilidad de que médicos de otras nacionalidades vengan a prestar sus servicios a México. De lo que se trata es que nuestros compatriotas que han recorrido un largo camino para convertirse en profesionistas de la salud no sean desplazados indebidamente.