En 2016 la depreciación del peso es de 12.5 por ciento. / Archivo
Banxico sube tasas de interés de 4.25 a 4.75 por ciento con lo que podría acarrear alza en la inflación; se coloca en nivel de la última gran crisis económica

El costo de dinero en el País fue encarecido este jueves al nivel de la última gran crisis que se vivió en 2009, esto luego que el Banco de México aumentará las tasas de interés de 4.25 a 4.75 por ciento. 

“Este Instituto Central ha decidido llevar a cabo un ajuste en su postura monetaria, con el propósito de mantener la inflación y sus expectativas bien ancladas, lo que a su vez coadyuvará a una mayor estabilidad financiera”, dijo el Banxico en su anuncio de política monetaria.

En lo que va de septiembre, el peso se depreció 2.8 por ciento, afectado principalmente por el aumento en las encuestas del republicano Donald Trump, quien propone medidas que afectarían a México, como modificar el TLCAN o construir un muro con costo de 10 mil millones de dólares.

En 2016 la depreciación del peso es de 12.5 por ciento. A la par, Banxico sostuvo que se espera un repunte gradual en la inflación general anual por encima del tres por ciento. 

Esto luego de que en las últimas semanas se ha percibido un incremento en los precios.

La previsión del Banxico de que la inflación cierre por encima del tres por ciento tiene riesgos al alza, como que el peso se deprecie aún más y se traslade a los precios de productos agropecuarios. 

Vanguardia

¿Qué impacto tiene un aumento en la tasa de interés?
El aumento en la tasa de referencia sirve para mantener el atractivo de la deuda mexicana y mantener los flujos de capital extranjero hacia el país.

Una mayor tasa de interés reduce la demanda agregada desincentivando la inversión y el consumo, aumentando el ahorro de las personas; de esta manera se limita la cantidad de dinero disponible en la economía, con lo que el nivel de precios disminuye.

En el caso de las tarjetas de crédito, créditos hipotecarios y en general los créditos comerciales, la tasa puede subir o bajar cuando un Banco Central hace un movimiento en el referencial, sobre todo los que están a tasa variable. 

Por ejemplo si tienes una cuenta por pagar a tu banco a meses sin intereses no te pegará, pero si tiene otra que es variable, entonces sí podría afectarte porque aumentará su tasa.