Procedimiento. Los policías acordonaron el área, luego los peritos realizaron el levantamiento del cadáver. Foto: Vanguardia/Ulises Martínez
El sujeto aparentemente presentaba un golpe en la cabeza

Después de marcar en repetidas ocasiones al número de emergencias desde las 07:00 horas, Julián de la Peña Flores, de 59 años, regresó a una brecha y nuevamente marcó informando que había un cuerpo tirado.  

Fue en esta segunda ocasión que se atendió el llamado, y de inmediato e dio aviso a las autoridades municipales, quienes acudieron a revisar y confirmar el descubrimiento.

Los oficiales acordonaron el área, a la espera de la llegada del equipo de peritos.  

Julián declaró a las autoridades que se dirigía del Rancho Las Cajas a la colonia Evaristo Pérez Arreola, a surtir leche a las tiendas a bordo de la camioneta Ford F-150 con placas de circulación EY 99 009.

Era cerca de las 06:30 horas de ayer domingo cuando vio a un hombre tirado que no respondía a sus llamados, fue en ese momento que llamó al 911 y como no recibía respuesta, hizo a un lado una piedra para rodear el cuerpo y siguió su camino.

Al regresar, cerca de las 08:00 horas, volvió a llamar al número de emergencias; ya seguro que algo malo pasaba con el hombre y ahora sí fue atendido.  

HOMBRE SE EXPLICA

Cuando las autoridades se hicieron presentes, el lechero les dijo que al ver tirado al hombre le llamó en repetidas ocasiones pensando que estaba dormido y al moverlo y no ver reacción alguna fue cuando decidió llamar solicitando ayuda.

El cuerpo es de un hombre de entre 55 y 65 años, pero al momento no se le detectó ninguna identificación, por lo que se realizaron la fijación de evidencias para posteriormente levantar el cuerpo. 

Extraoficialmente se maneja la versión de que el hombre tenía un golpe en la cabeza, aunque no se descarta la posibilidad de que se lo haya ocasionado al momento de caer.

Será la necropsia de ley la que determine las causas del deceso.