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De acuerdo con la reconstrucción del momento de la detención del presunto líder del Cártel Santa Rosa de Lima, realizada por el columnista Héctor de Mauleón

CDMX.- Cuando los agentes de la Agencia de Investigación Criminal de Guanajuato (AIC) entraron a la finca donde se escondía José Antonio Yépez Ortiz, “El Marro”, el líder criminal sólo pudo correr con uno de sus escoltas, pero no fue suficiente.

De acuerdo con la reconstrucción del momento de la detención del presunto líder del Cártel Santa Rosa de Lima, realizada por el columnista Héctor de Mauleón, “El Marro” alcanzó a brincar la barda perimetral para tratar de escapar por un terreno baldío, mientras Raúl Alberto “N”, alias “El Diente”, se “sacrificaba” para distraer a los agentes, pero fue capturado.

“Tres personas se quedaron rezagadas para servirle de escudo, en tanto ‘El Marro’ se daba a la fuga. Uno de ellos, Saulo Sergio ‘N’, abrió fuego contra los agentes de la Agencia de Investigación Criminal de Guanajuato que habían entrado a la finca en la que el líder del Cártel Santa Rosa de Lima se escondía en el poblado de Franco Tavera, municipio de Juventino Rosas”, relata De Mauleón en su columna titulada Las últimas horas de libertad del Marro.

“El Marro” pasó sus últimas horas en libertad en un predio denominado por las autoridades como La Gallera, una “modesta propiedad en la que sólo había una caballeriza, algunas jaulas con gallos de pelea [se los acababan de llevar], una camioneta, un par de motos y dos pequeños cuartos de ladrillo con muebles rústicos, ropa revuelta, una televisión y retratos de familia en las paredes.

“Sus hombres se repartían entre el otro cuarto y la caballeriza”, muy diferente a las amplias casas con jardines y albercas que mandó construir en Santa Rosa de Lima, la localidad que da nombre a su grupo criminal.