Estos taxistas.

Tan geniales con sus frases.

Con su filosofía de la vida.

Esa filosofía que maman de tanto andar en la calle.

Entre el tráfico implacable de la ciudad.

Entre las mentadas de madre.

Con el sol de perros.

O el frío que quema hasta los huesos.

El frío que quema.

No, no es contradicción.

Pero volvamos a lo de los taxistas y sus frases geniales.

Recuerdo que en uno de sus talleres, el periodista colombiano Alberto Salcedo Ramos, contaba como se había convertido en un 
coleccionista de frases de ruleteros.  
  
Cada vez que se subía a un carro de alquiler y se ponía a platica con el ruletero iba anotando en su libreta las frases más chispa que escapaban de la boca del taxista.

Ya ve como son los taxistas para hablar.

Sus frases picantes, insidiosas, capciosas, puntillosas, maliciosas, comezonientas, mordaces,  
Hace algunos días decidí que quería yo hacer lo mismo que Salcedo Ramos.

Y me puse a pepenar en la calle frases de ruleteros.

Y qué cree

ya llevo dos.

La otra tarde que tomé un taxi para buscar mis asuntos en la calle, le oí decir al chofer una frase que me gustó mucho.  
Por inteligente y subliminal,

Dijo el señor.

“Y me dieron pura de la de hacer gente”, para no decir que le habían dado puro chorizo.
Y yo me apresuré a apuntarla pa’ que no se me olvidara.

La memoria es muy traicionera.

Luego, otra tarde que iba yo de nuevo en busca de asuntos que no me importan en la calle, le oído decir a otro taxista:
“Traigo puras de esas que dan sed”.

Órale.

Se refería a las rolas que venía escuchando en su estéreo, en su loro.

De esas que dan sed, ganas de pistear, de agarrar el pedo, de ponerse bien baboso.

Y sí, ya sabrá, puro Cadetes de Linares, Carlos y José, Invasores de Nuevo León, Alegres de Terán

Me pareció una bonita frase y la anoté.

Vaya si tendrán ingenio los ruleteros.

Toda una enciclopedia ambulante de frases callejeras.

Afirma

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Jesús Peña
SALTILLO de a pie