En su libro, 'Lo que nos Preguntamos las Mujeres', la sexóloga Ariadna Pulido, apuesta por hacer a un lado la pena y hablar de temas que nos generan dudas y cuyas respuestas nos permiten disfrutar más nuestra vida

El erotismo es fundamental en el desarrollo de nuestra vida diaria, pero alrededor de este hay muchas dudas, muchos prejuicios que probablemente no nos atrevemos a hablar abiertamente. En pleno 2019, a través de su libro “Lo que nos Preguntamos Las Mujeres”, la sexóloga Ariadna Pulido, propone romper esos tabúes y enfrentar los miedos, para vivir una sexualidad plena, cuya satisfacción desemboque positivamente en los diferentes ámbitos de nuestra vida.

Disfrutar en plenitud de nuestra sexualidad implica romper con los prejuicios que tenemos, porque estos nos limitan. “Los prejuicios nos frenan para tener una experiencia de vida al máximo, nos limita a la hora de disfrutar lo que tengamos que vivir”, explicó a VANGUARDIA la experta en temas de pareja.

Es un libro básico, les invito a que se reconcilien con su sexualidad, erotismo es vida y esto es importante en todas las áreas de tu vida”

Al parecido pasa con el miedo a la hora de hablar de algunos temas, por ejemplo, ¿tener sexo virtual es ser infiel? o si le cuento lo que me gusta, ¿va a pensar mal de mí?; le cuestiono si el temos a hablar de estos temas es una cuestión cultural.

“Sí, sin duda, tiene mucho que ver con la religión, con el sistema de creencias inculcado por las figuras de autoridad. Eso nos limita, nos frena y entonces todo lo proyectamos en el incosciente colectivo; lo vivimos a manera de sombra y cuando no lo vivimos de una manera natural; por su puesto que se puede convertir de una filia, lo que es un placer, un amor; a una parafilia, es una represión total de la energía. Porque es una energía y tenemos que canalizarla de manera adecuada, cuando la reprimimos, la obligamos a salir de manera no tan sana”, explicó la psicoterapeuta por el Instituto Mexicano de la Pareja.

Las relaciones de pareja no son sencillas, nadie dijo que lo fueran. Pero si a estas les sumamos que en nuestra cultura es muy complicado decir no, eso le agrega el nivel de complicación a estas. Y para saber porque somos así, Ariadna Pulido, relata, “si nos vamos un poco a la cultura y vemos la parte del abandono que tuvimos, desde la conquista esperando que volviera este emperador... Entonces obviamente aquí viene esta parte de la vida del rechazo y del abandono; entonces si yo te digo que no, me vas a dejar de querer. Voy a dejar de sentir que pertenezco a ese ámbito, entonces claro que se ve complicado y mermado en cualquier área; entonces prefiero prescindir de decir no. Por supuesto que lo adherimos a la parte de la sexualidad, culturalmente vivimos una doble moral y esto, en el libro lo quiero enfatizar mucho, tanto para hombres como para mujeres”.

Y continuó, “pero como mujeres, esta crianza que nos enseñó a que ‘te tienes que tapar tus partes íntimas’, tu tienes que cerrar las piernas, desde cómo nos referimos a la autocomplacencia”. Y cuenta la experta en el tema, que cuando entre mujeres alguna se atreve a preguntar si otra se masturba, generalmente decimos que no. Como si  fuera malo, como si hubiera que justificar que se hace. Mientras que si esto se cuestina entre hombres, es algo que se da por hecho. Es normal. “Por eso en el libro quiero marcar mucho los biorritmos diferentes del hombre y de la mujer”, argumentó.

Y es que cuando nos aventuramos a tener una pareja, debemos apostar por comunicarnos de forma profunda y honesta. También es clave poner en práctica la empatía y saber escuchar, comprendiendo las necesidades del otro. Y preguntarnos de vez en cuando: “¿Si yo estuviera en el lugar del otro, qué me pediría a mí mismo?”.

Enemigos en una relación

Cuando uno lee el libro de Ariadna Pulido, salta una alarma en la que queda en evidencia que algunos de los problemas que enfrentamos son por falta de una buena comunicación de pareja. “Volviendo a lo del rechazo y del abandono, yo no me atrevo a decirte mis necesidades, mis fantasías, porque entonces si yo te lo digo probablemente vas a pensar que soy una desviada o que dónde aprendí, dónde viví todo eso. Entonces cierro esa puerta”, agregó Pulido.

Por eso, aunque no es una tarea sencilla, hay que propiciar la comunicación sin juzgarnos, para poder hablarnos de todo, con tranquilidad.

Un aspecto en contra en las relaciones de pareja es la monotonía, “la cotidianidad nos lleva a la zona de comfort y entonces cada uno adopta un papel y damos por hechas muchas cosas. Y ya no tenemos oxitocina, que es la hormona del enamoramiento, la que nos va a permitir seguir juntos”, por eso es importante romper con la monotonía y ser cómplices como pareja de nuestras fantasías.

Sobre el libro

Con una prosa sencilla, que no poco profunda. Ariadna Pulido divide el libro en tres grandes apartados, A solas, Él y yo y Juegos. Y lo hace en este orden porque no podemos amar verdaderamente a nadie si primero no nos amamos a nosotros mismos, llevado esto al plano sexual, si no conocemos y disfrutamos nuestro propio cuerpo, es díficil que alguien más lo haga. Se trata de tener una relación sana y honesta con uno mismo para luego llevarla al plano de la pareja, en el que lo principal es que  nos permitamos tener espacios de intimidad y nos atrevamos a probar actividades nuevas que resulten estimulantes.La individualidad nos brinda certidumbre, curiosidad y aprendizaje infinito. Cuando exploramos, disminuye la resistencia al cambio y aumenta la alegría de compartir. Y así desemboca en la última parte que es el juego.

“Es un libro básico, les invito a que se reconcilien con su sexualidad, erotismo es vida y esto es importante en todas las áreas de tu vida”, concluyó.