Apertura. En el templo de San Esteban el sacerdote Mario Carrillo celebró misa, con asistencia de personas de la tercera edad. | Foto: FRANCISCO MUÑIZ
En el templo de San Esteban el sacerdote Mario Carrillo celebró misa, con asistencia de personas de la tercera edad

Después de que la Diócesis de Saltillo permitió la reapertura de los templos, al reiniciarse las actividades personas de las tercera edad manifestaron su inconformidad porque, dicen, se sienten discriminadas al no poder entrar, debido a las medidas de seguridad sanitaria por la pandemia.

Después de meses, el día de ayer las puertas de los templos del primer cuadro de la ciudad se observaron abiertas. Más de uno esperaba a que se le dejara entrar para comenzar con la oración, ya que hasta ahora las misas no se pueden llevar a cabo y las puertas solo estarán abiertas para realizar oraciones durante dos horas en la mañana y dos por la tarde.

Aunque no en todas se observó movimiento, iglesias como el Santuario de Guadalupe, la parroquia de San Esteban entre otras se pudo observar a decenas de feligreses esperando la apertura del templo.  

 

Entre las disposiciones entregadas por la propia Diócesis de Saltillo se pide a los feligreses mayores de 60 años y menores de 12 años no acudir a los templos por pertenecer a la población en riesgo en esta pandemia, por lo que este sector de la población se siente discriminado y violentado de su derecho a libertad religiosa.

“Hay quejas por parte de las personas de la tercera edad, sobre todo porque se sienten discriminadas y piensan que sus derechos humanos son violentados. Muchos, pienso yo que van a venir. El Gobierno Federal indica, no lo prohíbe, igual el decreto, incluso el obispo ‘suplica’, como algo indicativo, no como una orden. Sí hay muchas quejas. Se quejan de discriminacion y pues es un derecho humano practicar su fe”, dice el sacerdote.

Christian Martínez

A los 25 años fundó su revista cultura independiente “La Negra Plata” proyecto ganador del PACM y C y publicó su primer libro literario a los 27, titulado “Crónica de un Salto”. Actualmente cubre las fuentes relacionadas con el Sistemas de Salud y sus variantes, las diversas manifestaciones religiosas que hay en la región  y el consumo de drogas entre la población. Lleva trabajando como reportero 3 años. Es licenciado en Letras Españolas y de Administración de Empresas por la Universidad Autónoma de Coahuila.