Cuidar a nuestros jóvenes y niños, cuidar a todos es responsabilidad de todos (Fiódor Dostoyevski) y vaya que el Gobierno Federal está dando ejemplo de que no escatima esfuerzos para hacerlo, una muestra fue el reconocimiento otorgado por parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS) a este País por la lucha en contra del tabaquismo.

En el Día Mundial sin Tabaco, conmemorado el domingo pasado (31 de mayo), la OMS hizo pública la distinción al Gobierno Federal porque mediante los aumentos de impuestos y la prohibición a la importación de los sistemas electrónicos para el suministro de nicotina y el vapeo (cigarrillo electrónico u otros dispositivos) se va logrando la disminución de esta adicción.

Quizá algunos estiman que es una decisión nimia, de poca monta, pero en México la industria tabacalera es fuerte y se requiere de mucha seguridad y autoridad para enfrentarla, ya que ella paga 43 mil millones de pesos (mmdp) de impuestos mientras que el gasto de la Secretaría de Salud para atender las enfermedades provocadas por el tabaquismo es de 75 mmdp.

La industria tabacalera gasta incontables recursos en difundir la propaganda de sus productos y son los niños y jóvenes en los que mayor influencia tiene; anualmente mueren en México 43 mil adictos al tabaco y tenemos 14.3 millones de fumadores mayores de 15 años, de los cuales 25.2 por ciento son hombres (10.6 millones) y 8.2 por ciento son mujeres (3.8 millones); cada 4 segundos muere un fumador en el mundo (OMS) y los padecimientos que enfrentan son agresivos, el enfisema pulmonar, enfermedades respiratorias crónicas, cardiovasculares, cerebrovasculares y el cáncer de pulmón.

He conocido varios casos de fumadores consuetudinarios con cáncer de pulmón que padecieron metástasis en cerebro y otros órganos, pero no dejaron de fumar y no les importaba hacerlo enfrente de su familia convirtiéndolos en fumadores pasivos y posibles víctimas del cáncer.

El hábito al cigarro es una causa de enfermedad notablemente poderosa. Los componentes tóxicos del humo del tabaco se han vinculado al cáncer, a las enfermedades del corazón y los pulmones, ahora se relaciona con el COVID-19 y efectos adversos en la reproducción y el feto.

El consumo de tabaco y la exposición a su humo sigue siendo la principal causa de muerte prematura en el mundo, que es totalmente evitable y prevenible, sin embargo, en la actualidad se han desarrollado y comercializado productos de nicotina y tabaco, novedosos que imitan la conducta de fumar y que son considerados como productos de “bajo riesgo”.

No obstante, especialistas en adicciones y neumología de diferentes países recientemente han demostrado que los cigarros electrónicos o vapeadores disminuyen la capacidad de defenderse de las infecciones respiratorias y suprimen la actividad de los genes de respuesta inmune e inflamatoria.

Es importante tener en cuenta que en Coahuila la incidencia del tabaquismo es alta, las cifras revelan que de una población de 2.1 millones de habitantes 1 de cada 4 personas son fumadoras, en números absolutos, medio millón de habitantes, 137 mil mujeres y 362 mil hombres, de esos 228 mil fuman diariamente, el trabajo por parte las autoridades, centros educativos y las familias es grande, hay que hacer conciencia de los riegos, informarse, que haya normas.

Se cuenta con la Ley para la Protección a los no Fumadores, la cual prevé espacios libres de tabaco. En los espacios públicos por lo general se respeta esa ley, aunque hay otros como los restaurantes en que las áreas de no fumadores y fumadores casi están juntas, es importante incrementar los programas y spots en medios de comunicación sobre los peligros del tabaco, porque Coahuila es el segundo estado en cuanto a la incidencia de tabaquismo en el País, así que autoridades y ciudadanos, cuidado.


Horizonte ciudadano
Rosa Esther Beltrán Enríquez

Rosa Esther Beltrán

Columna: Horizonte ciudadano