Ilustriación: Alejandro Medina
La muerte del comandante del ejército de Irán puso en vilo al mundo, ¿qué posición adoptará México -que buscar estar en el Consejo de Seguridad de la ONU- en el conflicto?

Signo de los tiempos, mal arrancó el año 2020, los “memes”, esas bromas que corren por las redes sociales burlándose de acontecimientos públicos -algunas veces con gran ingenio y otras con simples insultos sin gracia ninguna-, dieron relieve a un asunto de indudable interés planetario: el riesgo de que la humanidad viva una Tercera Guerra Mundial.    

Considerar, así sea a vuela pluma, la posibilidad de una conflagración mundial, no debería ir más allá de ser un tema para la “diversión” de los cibernautas, pero el hecho es que efectivamente, en Oriente Medio, hubo ataques reales entre países enemigos, Irán y Estados Unidos, en los que se perdieron vidas que hay lamentar.

El blanco del ataque estadounidense en el aeropuerto de Bagdad, Iraq, era el general Quasem Soleimani, considerado el segundo hombre más poderoso de Irán. La muerte del comandante supremo, ya lo declaró el líder iraní, el Ayatola Alí Jamenie, desatará una “dura venganza” contra Estados Unidos y sus aliados, en el momento en que Irán lo considere.

El operativo en la antigua Persia, fue parte de agresiones que iban en aumento desde tiempo atrás. Ataques a objetivos norteamericanos en territorio iraní -señaladamente posiciones militares- y un reciente golpe a la Embajada de EU en Iraq, llevaron a Donald Trump a ordenar el ataque al grupo donde estaba el general Soleiman.  

Desde luego que Trump no debió titubear para autorizar el operativo. Quizá los ayatolas de Irán encabecen el único régimen al que el presidente estadounidense odia más que a Corea del Norte (y quizá también a la prensa “liberal” y a los demócratas de Nancy Pelosi).

La preocupación del mundo ahora está en evaluar si hay un riesgo real de una conflagración de proporciones apocalípticas; es decir, ¿realmente puede estallar la Tercera Guerra Mundial?

Analistas internacionales lo dudan, aunque nadie descarta un enfrentamiento de baja intensidad; o sea que el choque sería sin armas nucleares. Más aún, la disparidad en fuerzas militares entre uno y otro bando, llevan a pensar que los iraníes, si efectivamente van más allá de las amenazas, lo harían con ataques terroristas dentro y fuera del territorio de EU.

Las previsiones de expertos van en el sentido de que Rusia, evitará participar en un conflicto entre Irán -un fuerte comprador de armas- y EU. Israel, de su lado, respaldará a los estadounidenses, pero de manera limitada.

De cualquier forma, la situación puso al mundo en vilo y genera preguntas sobre cuáles serían los posicionamientos que adoptarán las naciones del mundo frente al conflicto.

Específicamente, el presidente Andrés Manuel López Obrador, descartó que México intervenga porque, argumenta, su postura es la de la autodeterminación de los pueblos.

Como se ve, con su declaración, el Ejecutivo federal vuelve a quedarse en la poco clara ambigüedad a la que recurre con frecuencia.
Y es que dice que México no respeta la autodeterminación de otros países, pero respalda al régimen de Venezuela, criticado por gran parte del mundo y luego asiló al defenestrado presidente de Bolivia, Evo Morales.

Por si fuera poco, nuestro País hace campaña para tener un asiento en el Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas, ¿para qué, si tendrá que fijar posturas que desde ahora está evitando?