Mariano Rajoy, Presidente de España y Donald Trump, Presidente de EU / Foto: Archivo
"Nuestra posición no ha cambiado" respecto a la comentada por Trump al jefe del gobierno español, Mariano Rajoy, en la que España "debería permanecer unido", dijo la vocera Sarah Sanders

La Casa Blanca indicó que tiene la misma posición sobre Cataluña expresada hace dos semanas por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien dijo que España es "un gran país" que "debería permanecer unido", y evitó pronunciarse sobre si debe haber diálogo entre las partes o mediación internacional.

La vocera de la Casa Blanca, Sarah Sanders, se refirió al tema poco después de que el presidente del gobierno regional de Cataluña, Carles Puigdemont, declarara que esa región española se ha ganado el derecho a ser independiente, pero suspendiera los efectos de esa declaración para abrir un proceso de diálogo con el gobierno de Mariano Rajoy.

"Nuestra posición no ha cambiado" respecto a la que expresó Trump al recibir en la Casa Blanca a Rajoy el pasado 26 de septiembre, dijo Sanders en su conferencia de prensa diaria.

"No hay nada diferente respecto a lo que dijo el presidente cuando él (Rajoy) estuvo aquí hace un par de semanas", agregó Sanders.

La portavoz aseguró que Washington está dispuesto a mantener "conversaciones" con el gobierno de Rajoy, pero no aclaró en qué consistirían esos contactos y tampoco respaldó la posibilidad de una mediación internacional o un mayor diálogo entre las partes.

"Eso es algo que tiene que decidir el pueblo de España y de Cataluña", respondió Sanders al ser preguntada por si Estados Unidos está dispuesto a dialogar con el gobierno español y con los líderes de esa región.

 

Durante la visita de Rajoy en septiembre, Trump defendió que España es "un gran país" que "debería permanecer unido".

"Realmente, creo que la gente de Cataluña se quedará en España, y creo que sería una tontería no hacerlo", sostuvo Trump durante la conferencia de prensa que ofreció con Rajoy.

El presidente regional catalán dijo en el Parlamento regional que "asumía" el mandato "del pueblo de Cataluña para que sea un Estado independiente", para a continuación proponer dejar en suspenso la declaración de independencia durante varias semanas para iniciar un diálogo y emplazó al gobierno español a aceptar una mediación.

Fuentes del gobierno español aseguraron después a Efe que no es admisible "hacer una declaración implícita de independencia para luego dejarla en suspenso de manera explícita", y que tampoco se puede dar como válido el supuesto recuento del referéndum "fraudulento e ilegal" del pasado 1 de octubre.