Especial/ El investigador de Estudios Latinoamericanos del Colegio de Guerra del Ejército norteamericano y uno de los máximos expertos sobre China aclaró a los congresistas que sus consideraciones eran totalmente suyas
Evan Ellis, uno de los máximos expertos sobre el rol del régimen chino en América Latina habló de sus investigaciones ante una comisión del Congreso de Estados Unidos. Advirtió que, frente a la crisis internacional por el COVID-19, es posible que Pekín se aproveche de "los desesperados gobiernos occidentales"

El doctor Evan Ellis declaró ante la comisión de Revisión Económica y de Seguridad EU-China del Congreso estadounidense para aportar sus observaciones sobre el accionar del Partido Comunista Chino (PCC) luego de investigar durante 16 años sus actividades en América Latina y el Caribe. 

El investigador de Estudios Latinoamericanos del Colegio de Guerra del Ejército norteamericano y uno de los máximos expertos sobre China aclaró a los congresistas que sus consideraciones eran totalmente suyas y no representaban necesariamente las de la institución donde trabaja o las del actual gobierno de Donald Trump.

“Esas amenazas, aunque se basan principalmente en actividades económicas, son estratégicas frente a los Estados Unidos, e incluyen:

1. Un avance económico depredador de China, logrado a través de una estrategia mercantilista que involucra la coordinación estatal, prácticas injustas y robo de tecnología;

2. El uso de incentivos económicos y otras formas de coerción para silenciar las críticas y hacer que los gobiernos se comporten de manera que la beneficien;

3. Un apoyo económico a los regímenes anti-estadounidenses, permitiendo indirectamente sus actividades criminales y sus contribuciones a la inestabilidad regional;

4. El despliegue de redes de comunicación y seguridad que potencialmente dan a Beijing acceso a los datos de los líderes de las naciones asociadas, las empresas y los ciudadanos;

5. El suministro de una alternativa al comercio y préstamos de Occidente, haciendo que los gobiernos de la región se sientan menos inclinados a apoyar a los Estados Unidos

6. Un compromiso de seguridad que fortalezca las capacidades de la República Popular China, incluyendo la calidad de sus sistemas de armas, la capacidad de sus fuerzas, y su capacidad de operar globalmente contra los Estados Unidos en un futuro conflicto”, declaró Ellis ante la comisión del Congreso norteamericano.

Ellis advirtió que, en América Latina, China ha ampliado rápidamente su posición e influencia en las dos últimas décadas mediante los préstamos y las inversiones. “El comercio de China con la región ha crecido de USD 12.000 millones en 2000 a USD 278.000 millones en 2017″, afirmó. “Aunque la República Popular China llama a sus compromisos “win- win” (ganar-ganar), es mejor caracterizarlos como ‘China primero', dejando que los Estados Unidos y la región asuman las consecuencias y recojan los pedazos”, dijo.

Y señaló unos ejemplos del “daño que China está haciendo a través de su compromiso”:

“En Venezuela, desde 2008 hasta el presente, los bancos chinos proporcionaron más de USD 62.000 millones de dólares en préstamos a los regímenes populistas de izquierda de Hugo Chávez y Nicolás Maduro, apoyándolos mientras sus regímenes expropiaban empresas occidentales, fomentaban actividades subversivas y delictivas en la región, desmantelaban la democracia en el país y administraban tan mal la economía que más de 5 millones de venezolanos han huido”, declaró Ellis.

Y señaló que China ha recuperado todo lo prestado a Venezuela, excepto unos USD 19.000 millones, gracias al control del bombeo del petróleo venezolanoutilizado para reembolsarse a sí misma. “No obstante, como la República Popular China hizo la vista gorda a los homólogos venezolanos corruptos que autorizaron la obra, incluidos los proyectos de infraestructura abandonados, las fábricas de automóviles y electrónica que producían pocos productos y la compra de electrodomésticos para los partidarios políticos, el país no tiene casi nada que mostrar por lo que gastó”, lamentó.

“En Ecuador, el populista y antiestadounidense gobierno de Rafael Correa contrajo una deuda de más de 6.000 millones de dólares con China por proyectos de infraestructura con numerosos defectos, como la central hidroeléctrica de Coca Coda Sinclair, y en el proceso firmó compromisos con la China que obligó a la entrega del 90% del petróleo del país hasta el 2024 en términos cuestionables. El actual presidente de Ecuador, Lenin Moreno, lo intentó, pero no pudo reestructurar esa deuda y ese compromiso petrolero”, añadió Ellis.

Miguel Sagnelli

Editor Web de secciones Coahuila, México e Internacional. Egresado de la carrera de Ciencias de la Comunicación. Con más de 10 años de experiencia en medios de comunicación europeos y nacionales. Tanto en redacción, producción y docencia de los mismos.