Veganize, tienda online de ropa Orgánica, Sostenible y Ecológica explica algunas de la razones por las que deberíamos utilizar este tipo de ropa. Foto: Global Stewards
La moda sustentable, ni es solo cosa de "hippies" ni es tan cara como se piensa, es una emergencia medioambiental.

En la actualidad se fabrican más 100,000 millones de prendas al año en el mundo. En los últimos 15 años se ha multiplicado por dos, pero el número de veces que se lleva cada pieza ha disminuido, según publica Ellen MacArthur Foundation, institución implicada en acelerar la transición a la economía circular. 

La moda pronta nunca será sostenible”, asegura la presidenta de la Asociación de Moda Sostenible de Madrid, Paloma G. López, quien considera que hay que cambiar el consumo de moda rápidamente, lo que implica repensar todo el sistema de producción e, incluso, de sociedad, “es necesario un cambio legislativo que revierta en un mayor apoyo al cuarto sector”.

La industria textil arroja datos tan alarmantes como que se gastan 13,000 litros de agua para cultivar, procesar y teñir un kilo de algodón, con el que se confeccionan tan solo cinco camisetas, o que el 20 % de los vertidos tóxicos que llegan al agua proceden de la industria textil. La sociedad ha tomado conciencia.

Datos escalofriantes a los que se añade, por ejemplo, que la fibra de poliéster tarda 200 años en descomponerse, “esta cifra ha hecho saltar todas las alarmas”, explicó Paloma G. López

Y, lo que es peor, todo este deterioro para que al final el 80% de la ropa que se consume acabe en el vertedero, cifras que producen escalofríos, “la sostenibilidad ha llegado para quedarse”, apunta G. López.

Granjero recolecta algodón en un campo en la provincia de Al Sharqia, al noreste de El Cairo, Egipto, que recibe de manera local el nombre de "oro blanco". Foto: EFE/ Khaled Elfiqi
  • MÁS PLÁSTICO QUE EL SECTOR ALIMENTICIO

La industria textil utiliza más plástico PET que el sector de consumo de alimentos, ya que la mayoría de las fibras están hechas de plásticos, "y el plástico, al final, contamina”, añade la CEO de la firma Lefrik, Curra Rotondo, quien asegura que "cada prenda puede tener hasta siete u ocho vidas más".

Es importante “tomar conciencia”, dice Rotondo, quien trabaja para conseguir productos 100% sostenibles y que, al final de su vida, puedan tener un impacto positivo, “por ejemplo, como abono”. 

Todos deberíamos vestir con ropa ecológica, que es toda aquella elaborada con materia prima como el algodón, el lino, la seda y otras fibras vegetales provenientes de la agricultura biológica. 

En la confección de ropa ecológica no se utilizan pesticidas, insecticidas, ni productos químicos agresivos o perjudiciales para el medio ambiente ni para el consumidor. Actualmente la más utilizada es el algodón biológico

Veganize, tienda online de ropa Orgánica, Sostenible y Ecológica explica algunas de la razones por las que deberíamos utilizar este tipo de ropa:

- Respeto al Medio Ambiente.- El hombre es el responsable del deterioro que está sufriendo el planeta. El algodón convencional hace uso del 25 % de los insecticidas que se utilizan cada año en el mundo. Una cifra preocupante, ya que esta cantidad de insecticidas y plaguicidas llegan hasta los alimentos que las personas ingieren.

- Otro problemas.- La ropa convencional genera contaminación del agua, el exceso del uso de agua y la continua salinización de la misma.

  • CONCIENCIAR A LA SOCIEDAD

- Trabajo digno.- La ropa ecológica es generadora intensiva de trabajo y, las condiciones de sus trabajadores, suelen ser mucho más sanas y mejores económicamente que las de la ropa convencional. Se estima que en este sector trabajan más de 100 millones de campesinos en todos los continentes, principalmente en África, Asia y Sudamérica.

- Derechos humanos y laborales. La sociedad aun no está concienciada, pero detrás del negocio textil son muchas las desgracias humanitarias y ambientales generadas por las corporaciones textiles convencionales. 

Se trabaja en condiciones precarias, con salarios denigrantes, horarios laborales extremos, manipulación de sustancias peligrosas sin protecciones, falta de higiene y explotación infantil. 

Plásticos apilados que algunas firmas utilizan para hacer nuevas hilaturas recicladas. Foto: EFE/ Clemens Bilan

Por ejemplo, en la India, más de 200 millones de niños que trabajan en plantaciones algodoneras en condiciones infrahumanas.

A raíz de el derrumbamiento en 2013 de una fábrica textil en el edificio Rana Plaza de Bangladesh, en el que murieron 1,134 personas, surgió la plataforma Fashion Revolution, que promueve remover concienciar conciencias para evitar lucir ropa fruto de la explotación, un movimiento al que se ha unido diseñadores como Stella McCartney, Vivienne Westwood, o la modelo Christy Turlintong 

- El abuso.- Algunas  grandes corporaciones textiles multinacionales, subcontratan las tareas de producción a países de economías en difícil situación.

- Por la salud de las personas.- En la industria textil se utilizan productos que contaminan, que destruyen el medio ambiente y que perjudican la salud, según la OMS ello genera más de 40.000 muertos anuales. Se debe de tener en cuenta que el uso de la ropa ecológica ayuda a evitar alergias y problemas de piel, entre otros.

- Garantizar la competencia leal.  En los últimos años la producción de algodón normal ha aumentado, por lo que muchos productores han tenido que bajar su precio, lo que ha ido en detrimento de las condiciones de los trabajadores.

  • DESTACADOS:

* El hombre es el responsable del deterioro que está sufriendo el planeta. El algodón convencional hace uso del 25 por ciento de los insecticidas que se utilizan cada año en el mundo.

* Datos escalofriantes a los que se añade, por ejemplo, que la fibra de poliéster tarda 200 años en descomponerse.

*  La sociedad aun no está concienciada, pero detrás del negocio textil son muchas las desgracias humanitarias y ambientales generadas por las corporaciones textiles convencionales.

Por Carmen Martín EFE/Reportajes

EFE

Agencia de noticias internacional fundada en Burgos el 3 de enero de 1939. El entonces ministro del Interior, Ramón Serrano Suñer, impulsó la creación de la agencia, en la que participaron activamente: José Antonio Jiménez Arnau, Manuel Aznar Zubigaray y Vicente Gállego.