10 de los 12 ganadores de las maratones de Berlín, Tokio, Boston, Londres, Chicago y Nueva York, usaron estos zapatos

El organismo rector del atletismo endurecerá las reglas para la tecnología del calzado, dijeron dos fuentes familiarizadas con el asunto, luego de que la popular marca Vaporfly de Nike ayudó a conseguir récords en carreras, lo que provocó un debate sobre si constituía "dopaje tecnológico".

En los últimos 13 meses se han registrado las cinco mejores marcas masculinas de la historia del maratón, con el récord del mundo oficial de Eliud Kipchoge incluido (las 2.01’39” en Berlín en 2018); Brigid Kosgei rompió el récord de maratón femenino en Chicago, superando la aparentemente imposible marca de Paula Radcliffe, intacta por más de 16 años; y en octubre de 2019 el propio Kipchoge completó los 42 kilómetros 195 metros en menos de dos horas en Austria. Todos con los zapatos de las hazañas.

La actual norma (143.2) dice lo siguiente: “Unas zapatillas no deben estar construidas de modo que proporcionen a un atleta una ayuda o una ventaja injusta. Cualquier tipo de calzado debe estar razonablemente al alcance de todos en vista del espíritu de universalidad”

Las Vaporfly son cuestionadas por su espuma especial foam y por la placa de fibra de carbono que tiene en su interior, que podría dar un retorno de energía de un 4% según estudios independientes. También es cuestionado su drop (la diferencia de altura entre el talón y la suela) En el mercado valen 275 euros.

Nike prefiere no pronunciarse sobre el asunto (“nosotros trabajamos en la mejora de nuestro deportistas”, es la versión oficial) y existen incluso ciertas dudas si el gigante comercial de Oregón no ganaría en popularidad en caso de que su calzado estrella, que ya revienta el mercado, fuera vetado.

Más preguntas: ¿Cómo se podría controlar su uso en carreras populares, que es su mayor público?