En abril de 2018, tuve la oportunidad de participar en la Conferencia Regional de Educación Superior de América Latina y el Caribe (CRES), celebrada en Córdoba, Argentina. En el marco de la CRES, uno de los temas abordados fue "el papel estratégico de la educación superior en el desarrollo sostenible de América Latina y el Caribe". Una de sus conclusiones señaló que: "las Instituciones de Educación Superior (IES) establecen vínculos más estrechos con los contextos a los que pertenecen, y son más pertinentes y responsables con el desarrollo sostenible de la sociedad. Se constituyen en espacios para la construcción del saber científico, técnico e industrial, fundamental para atender aquellos aspectos que ponen en peligro la sostenibilidad y generan conocimientos sobre el aprovechamiento y la eficiencia de las fuentes energéticas".

En este contexto, quiero compartir con ustedes que la ANUIES, a través de la Fundación Educación Superior Empresa y con la estrecha colaboración de la organización no gubernamental Internacional Equitable Origin, iniciamos en el 2017 un proceso de capacitación en sustentabilidad y evaluación de impacto social a las IES, con financiamiento de la Fundación Mitsubishi.

En ese año, se capacitó a las Universidades Autónomas de Campeche, de Ciudad del Carmen, Juárez de Tabasco, de Tamaulipas, de Baja California Sur y a la Universidad Veracruzana, todas ellas ubicadas en áreas con operaciones de petróleo, gas, y energías alternativas.
La capacitación permite que profesores, investigadores, miembros de la sociedad civil y líderes comunitarios aprendan sobre los estándares internacionales de sustentabilidad y de la evaluación del impacto social, así como el uso de herramientas y ejercicios prácticos, donde los participantes experimentan de primera mano el diálogo, centrado en los desafíos y oportunidades que representan las evaluaciones de impacto en sus localidades.

Estas acciones benefician a las comunidades, ya que cuentan con la vinculación y articulación directa con las IES locales, que sirven como centros para realizar evaluaciones, recopilar y diseminar información sobre los riesgos e impactos de los proyectos energéticos, y con la capacidad para convocar a las partes interesadas a aprender a dialogar y manejar posibles agravios. Benefician a las compañías energéticas al incurrir en menores costos de transacción al aprovechar el conocimiento y capacidades de las IES, mientras que estas últimas tienen la oportunidad de ofrecer aprendizajes y opciones de desarrollo profesional a sus comunidades académicas.

En 2018, realizamos talleres en la Universidad Autónoma de Yucatán, Universidad Autónoma de Nuevo León y el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey; y antes de concluir el año lo haremos en al menos 2 instituciones más.

Involucrar a las IES en los procesos de evaluación de desempeño social y ambiental de los proyectos de energía tiene el potencial de revolucionar la forma en que se realizan las evaluaciones de impacto al acceder a una red existente de instituciones locales que están inmersas en las comunidades y conviven con ellas de manera directa, por lo que hacemos una cordial invitación a las autoridades federales y locales, así como a las empresas y distintos actores en los sectores energético, minería, e infraestructura a ver en las IES a un aliado estratégico para la construcción de un México más próspero y productivo.