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Los opositores acusan fraude electoral e intentaron hacer llegar una carta al presidente de Bolivia para que renunciara, pero los simpatizantes impidieron que llegara el documento

LA PAZ, BOLIVIA.- Al cumplirse el plazo que la oposición dio al presidente Evo Morales para que renunciara y su negativa a hacerlo, sus rivales anunciaron que radicalizarán sus acciones en medio de un conflicto político desatado por los resultados de unas elecciones presidenciales en las que el mandatario se declaró triunfador a pesar de señalamientos de un posible fraude.

El líder opositor Luis Fernando Camacho intentó ayer un movimiento audaz: llegar a La Paz –capital política del país, donde despacha Morales–, para intentar entregarle una carta para que el mandatario firmara su renuncia bajo la acusación de fraude electoral.

Pero seguidores de Morales se parapetaron en el aeropuerto de La Paz e impidieron que Camacho saliera. Un vuelo contratado por las autoridades regresó al líder opositor a Santa Cruz.

Ante ello, el canciller de Bolivia, Diego Pary, denunció ante el Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA) un intento de golpe de Estado.

Mientras Morales dijo que intentan consumar un golpe como el de 1980, cuando tras enviarle una misiva a la entonces mandataria Lidia Gueiler, Luis García Meza la derrocó.