En 1981, David Copperfield, pionero del ilusionismo moderno y considerado por muchos el mejor y más exitoso mago de todos los tiempos, sorprendió al mundo cuando consiguió desaparecer un jet como parte de su espectáculo.

Treinta años después, el renombrado “Mago Kleptos”, también conocido en el mundo del ilusionismo político como Humberto Moreira, superó con creces al artista estadounidense al desaparecer una flotilla entera de autos y aeronaves comprados con 800 millones de pesos del erario.

La pequeña diferencia es que, según recuerdo, Copperfield hizo reaparecer el jet en cuestión mientras que, en toda la administración de Humberto Moreira –y todas las subsecuentes que lo han venido tapando y solapando–, jamás se volvió a ver a los vehículos que se esfumaron, si es que alguna vez alguien los vio.

Sabemos de la existencia de estas unidades porque, como ya le dije, se pagó por ellas y en un estricto sentido, las seguimos pagando, año con año, gracias a ese hoyo negro financiero en el que está sumido nuestro estado, quizás el más vapuleado por la camada de gobernadores del nuevo PRI de inicios de siglo y el que menos ha recibido la debida atención mediática nacional.

Fueron diversos automóviles, aviones y un par de helicópteros que nunca anduvieron estos caminos ni surcaron estos cielos y cuya fraudulenta adquisición fue denunciada en su momento por la oposición. Aunque, como ya usted sabe, nunca se llegó al fondo de las cosas, porque sólo se utilizan los temas como bandera y ariete políticos y, luego de un periodo electoral se desechan y caen en el olvido.

Pero salió a relucir la legendaria desaparición de esta flotilla ahora que se pierden miles de hectáreas de zonas boscosas en el terrible incendio forestal actualmente en curso y que está, por desgracia, fuera de control.

Como el área siniestrada colinda con el vecino reino de Nuevo León, su monarca, Jaime “El Bronco” Primero, ya desplegó esfuerzos y contrató aeronaves en EU.

Al mismo tiempo, nuestros valientes brigadistas se andan partiendo la madre y arriesgando su vida tratando de salvar lo que queda de sierra y de controlar esta devastadora fuerza de la naturaleza.

(Nota: Los brigadistas, voluntarios y bomberos que están luchando contra el fuego necesitan alimentos enlatados, agua embotellada, suero, barras y bebidas energéticas. Se está acopiando la ayuda en la Alameda de Arteaga de 10:00 a.m. a 07:00 p.m.).

Es en estos momentos que, mortificados por esta devastación que se suma a todos los pesares de los difíciles tiempos recientes, nos decimos: “¡Qué bonito sería tener algunas avionetas o helicópteros con qué ayudar a nuestros héroes a combatir esta catástrofe!”.

Nos vamos a dormir abatidos por estos pensamientos y estamos a punto de conciliar el sueño cuando de repente, como un rayo que nos parte en dos el cerebro, nos espabila súbitamente un vago recuerdo:

“¡Un momento! ¡Pero sí compramos avionetas y helicópteros! ¡Costaron un dineral, pero se compraron!”.

¿Dónde están? Muy buena pregunta.

¿Por qué cree que es ofensivo y criminal cada vez que el Congreso local –siempre de mayoría priista– rechaza hacer la exhaustiva revisión de las finanzas estatales de los últimos tres sexenios, lo mismo que las veces que la oposición ha dejado ir las escasas oportunidades que se le han presentado para esto, siguiéndole el juego al Ejecutivo, cuya prioridad es soterrar el desaseo del moreirato porque, en realidad, éste persiste hasta nuestros días y mora en Palacio Rosa?

Hoy echamos en falta esas aeronaves que la administración Moreira simuló comprar… O compró y nos hizo de agua.

¿Se perdieron en el Triángulo de las Bermudas? ¿Acabaron en la flotilla de alguna organización criminal? Ahora que está de moda en la ciencia ficción el tema del “multiverso”… ¿aguardan en alguna realidad paralela listas para ser utilizadas?

¿Dónde estarán estas aeronaves o en su defecto… a dónde habrá ido a parar el dinero? 

Ahora, sin que tenga ninguna relación con nada de lo anterior, congratulo al exgobernador coahuilense pues, de acuerdo con publicaciones de redes sociales, en apoteósica celebración uno de sus vástagos contrajo nupcias este fin de semana. A juzgar por las imágenes la celebración se ve excelsa.

Insisto, no tiene nada que ver con lo que veníamos comentando, pero es bueno saber que no todos andan igual de pesarosos por los activos faltantes de administraciones pasadas.