Javier Villarreal ha decidido declarar ante la justicia y acusar de múltiples irregularidades a quien fuera su jefe: Humberto Moreira. Los “explosivos” dichos de Villarreal ameritarían una investigación también en México.

Como se reporta en esta edición, el extesorero de Coahuila aceptó hablar ante las autoridades españolas para señalar al exgobernador del estado de apropiarse de 3 mil millones de pesos.

Las declaraciones de Villarreal empujaron a que España reabriera la indagatoria que le seguía a Moreira por lavado de dinero, sin embargo, hasta ahora no ha habido una postura de las instituciones mexicanas que dejen entrever que han tomado nota de lo publicado en medios españoles.

Las investigaciones en contra de Humberto Moreira han sido muchas y, como él lo ha señalado, hasta ahora no se ha actuado en su contra porque las autoridades no han tenido pruebas contundentes de que hubiera incurrido en actos ilegales.

Es notorio que Villarreal habla en medio de un proceso legal que él enfrenta en Estados Unidos, al ya haberse declarado culpable de lavado y conspiración por transportar dinero robado, ahora que se encuentra a semanas de conocer cuál pena deberá purgar en la Unión Americana.

En las declaraciones que tuvo acceso el diario El País, y que se reproducen en esta edición, Villarreal acusa a Moreira de haber inflado costos en contratos, actuar de intermediario para la venta de medios de comunicación, inclusive de haber participado como proveedor de su propio gobierno.

Los dichos son graves, por lo que ameritan que las autoridades investiguen también lo sucedido en la entidad durante el mandato de Humberto.

Un elemento que habremos de esperar conocer es lo dicho por Villarreal: tiene pruebas y fotografías de las acusaciones.

Lo apuntábamos ayer en este espacio, hasta hoy autoridades extranjeras se han mostrado más interesadas en conocer e indagar sobre presuntos hechos de corrupción que alcanzan a altos funcionarios de la administración humbertista.

Por lo que las autoridades mexicanas no debieran quedar de lado, al menos para conocer la verdad de lo que sucedió durante esos años.