Especial
La familia Fuentes tiene tres generaciones de artistas. Los nietos de un taxidermista e hijos de un escultor de renombre nacional ahora expondrán su trabajo de manera conjunta en la muestra de Blanco Galería que lleva sus apellidos

Alejandro, Carolina y Avelina Fuentes Quezada han hecho carrera en las artes como una reacción casi natural por ser hijos del escultor Alejandro Fuentes Gil, y aunque con diversas aproximaciones a la práctica creativa, expondrán por primera vez en conjunto como muestra no sólo de su trayectoria y experiencia, sino también de la camaradería y hermandad que existe en su familia.

La exhibición que se inaugurará este jueves 3 de mayo en la Blanco Galería de Casa República reúne el trabajo escultórico de Alejandro, caracterizado por el uso de planos, placas de metal, para crear volumen y el de Avelina, que explora el material de la mano de la ciencia, con las fotografías de Carolina, recorridos sobre el tiempo en un mismo espacio de Cuatrociénegas. 

En entrevista con los tres tuvimos la oportunidad de conocer más sobre su obra y procesos creativos, pero también de echar un vistazo hacia las dinámicas que existen entre ellos, que los han llevado a relacionarse muy bien como hermanos y por lo cual, comentaron, están muy contentos de exponer juntos.

“Siempre ha sido terreno fértil nuestra familia para el arte, si alguien de nosotros se quería dedicar al tema de las artes era bienvenido”, comentó Alejandro.

Carolina agregó que “teníamos a la mano libros, visitamos exposiciones, estábamos empapadas del mundo del arte. Toda esa información que teníamos a la mano, también nos dejaban que jugáramos con la plastilina, entre otras cosas”.

Alejandro

Avelina, la más pequeña, difiere en la perspectiva que ella tuvo al crecer en una familia de artistas. 

“En algún punto de mi adolescencia me interesé más hacia las ciencias, biología y química. Le dije a mi papá que quería estudiar algo relacionado a eso y recuerdo que le sorprendió. Fue todo lo contrario a como un papá tradicional reaccionaría, que rechazaría que su hija estudie artes”, contó, “dimensioné a qué punto era importante para él, para la familia, continuar con la tradición”.

A pesar de esto, eventualmente se convirtió también en parte de esta tradición artística familiar, pero sin dejar de lado sus intereses científicos, lo cual permeó en su obra. 

Avelina, la científica
Las esculturas que presentará en la exposición son producto de dos discursos diferentes. En las primeras creó un conjunto de sólidos platónicos, como homenaje a estas estructuras geométricas cuyas cualidades son únicas respecto de otros sólidos.

“Lo que me interesa de los sólidos platónicos es su lado a la vez banal y extraordinario. Son figuras con las que hemos estado familiarizados desde niños. Nos parecen un tanto lúdicas e infantiles, pero me parecen muy interesantes las cualidades intrínsecas y únicas que tienen estos sólidos que ninguna otra forma regular posee”, explicó la artista, que actualmente vive en Francia.

Avelina

“Para Platón”, continuó, “el universo estaba constituido de esas figuras y aunque sabemos hoy día que no lo está, sí las podemos encontrar en otros niveles en la naturaleza. Por ejemplo la molécula de la sal tiene la forma de un tetrahedro y algunos virus la forma de un icosaedro”.

En el caso de sus otras obras se trata de un accidente que se convirtió en un experimento único con los materiales hallados en el taller de fundición de su padre. 

“Yo tenía la intención de modelar una escultura en cera y haciendo experimentos, escogiendo diferentes materiales, me puse a jugar con nieve seca y algo de cera caliente y resultó algo inesperado”, explicó.

“La escultura tiende a forzar la materia hacia la idea del artista pero también la materia te puede llevar hacia cosas interesantes”.

Alejandro, el diplomático
Alejandro, el mayor de los tres, escultor, creó una serie que también tiene tintes científicos, pero expresados de manera diferente a las piezas de Avelina. En su caso la exploración radica en cómo la línea y el plano crean la ilusión de volumen y lo hacen interpretando la forma en que un objeto de gran masa deforma el espacio-tiempo.

“Las piezas de Alejandro giran entorno al mismo de cómo una estrella masiva cuando empieza a colapsar deforma el espacio tiempo, entonces es un ejercicio de imaginación, visualizar e interpretar ese fenómeno”, explicó la maestra Olga Margarita Dávila, curadora de la exposición, quien también nos acompañó en la entrevista.

A través de cuatro etapas, cuatro obras, expresará cómo la idea pasa de la línea sobre el plano (el boceto), a la línea estructurada (el diseño), a la línea en el espacio (el prototipo) al plano seriado que da la ilusión de volumen (en este caso el objeto final).

Carolina

Carolina, el punto de encuentro
La serie fotográfica que Carolina expone surgió de un apoyo PECDA que obtuvo en 2010. “En ese entonces estaba viviendo todavía en Saltillo y la serie se inspiró en la serie de un artista donde fotografía un mismo lugar en diferentes momentos del día y yo busqué hacer algo similar en alguna región de Coahuila”, comentó.

Agregó que “ya tenía cierta inclinación por Cuatrociénegas, ya había hecho una serie anteriormente, que sólo era descriptiva, pero con esta lo que buscaba era fotografiar el mismo lugar pero en diferente estación del año y a diferentes horas, documentarlo”.

En aquel momento se hablaba mucho de la explotación del agua en las pozas del lugar y este “recorrido temporal” que Carolina hizo en un mismo lugar de dicha región era parte del esfuerzo por dar a conocer el espacio, intención que pretende repetir en otras zonas protegidas.

El esfuerzo de tres
Es la primera vez que los hermanos Fuentes Quezada exponen juntos. Ya en otras ocasiones un par de ellos, o en colaboración con su padre, han llevado su arte a alguna galería, pero esto marca un hito para la familia.

“Es la primera ocasión en que exponemos los tres juntos y en estos últimos 10 años ha habido bastante intercambio entre los tres, hemos evolucionado cada quien en diferentes direcciones pero siempre tratando de nutrirnos unos a otros. Es padre esta confrontación directa”, comentó Avelina.

Estoy muy contento por tener la fortuna de exponer juntos y de ver cómo dialoga nuestro trabajo, de dejar que nuestra obra hable por nosotros como familia”, añadió Alejandro.

Avelina agregó que “si estamos hoy en día juntos y nos entendemos es por el enorme trabajo de nuestros papás. Ahora que yo soy mamá entiendo lo difícil que es que los hermanos se entiendan y demuestra que hay mucho trabajo detrás para que nosotros nos llevemos bien” y Alejandro complementó diciendo que sus padres están muy felices por la muestra, “el mérito lo tienen ellos. Ellos son los creadores de la exposición”.

¡No te lo pierdas!
Los Hermanos Fuentes Quezada
Blanco Galería de Casa República
Jueves 3 de mayo del 2018
19:30 horas
Entrada libre