A estas alturas del año, la mayoría de las familias hemos reorganizado no solo nuestras rutinas, sino también nuestras relaciones. Hemos aprendido a estar lejos de muchos en presencia, pero cercanos emocionalmente de todos los que nos importan.

Aparte de nuestros familiares, existen otras personas y familias que están cerca de nuestra vida y quienes por el cariño y las experiencias compartidas han ido adquiriendo la membresía de lo que llamamos “familia extendida”.

Junto a esta “familia extendida”, formada por los más cercanos amigos, vecinos, compadres y colegas se ha vuelto natural convivir en grupos pequeños (presencial o virtual) generando espacios que nos permiten seguir desarrollando nuestras habilidades sociales.

Hay un especial aprecio para quienes en el 2020 son parte de nuestro actual círculo de confianza, que no siempre comprende a todos con los que convivíamos antes de la pandemia (aunque sean queridos). Por alguna razón, hay amistades y relaciones que hoy se han fortalecido con una consciencia diferente.

Una familia extendida en el 2020 brilla por estas cualidades:

❙ Agradece y procura nuestra compañía presencial o virtual.

❙ Comprende cuando alguien, pudiendo convivir presencialmente no desea hacerlo.

❙ Conversa sobre cómo hemos aprendido a vivir y a comunicarnos distinto.

❙ Escucha lo que nos inquieta y entiende cómo nos sentimos.

❙ Nos permite expresarnos en un espacio de confianza, en donde mañana podríamos cambiar de opinión sin ser criticados.

❙ Cuida la autoestima de los nuestros y se preocupa porque estemos bien.

No se atora en reclamos triviales, respeta y fluye.

❙ Fomenta el juego y la convivencia relajada.

❙ Practica la comunicación positiva.

Seguro puedes ubicar a estas personas o familias que son parte de tu “familia extendida”. Reconocerlos, agradecerles y disfrutarlos es lo mejor que podemos hacer para afrontar tiempos de incertidumbre. Después de todo, recordemos que son las relaciones honestas y positivas las que nos mantendrán sanos.

Dedico este artículo a: “los merymilan”, “las toba”, “bff” “dir tec” y tantos otros grupos de amigos que lejos y cerca han contribuido a mantenerme viva y feliz. Gracias, familia extendida.