Pensó que en la farmacia del Hospital General de México los medicamentos eran más baratos, por eso siempre trataba de comprarlos ahí. Pero hace unos días descubrió que estaba equivocada Foto: Especial
El patronato atribuyó los sobreprecios a un error en el etiquetado de los productos, y aseguró que no obligan a nadie a comprar en ese local

Por Andrea Vega (@EAndreaVega) para Animal Político

Felícitas pensó que en la farmacia del Hospital General de México los medicamentos eran más baratos, por eso siempre trataba de comprarlos ahí. Pero hace unos días descubrió que estaba equivocada, un fármaco que en ese lugar le cuesta 184 pesos, en Costco cuesta solo 40 pesos, misma marca, misma presentación, todo igual, menos el precio.

Ese fármaco es Risperidona. Es para su hermano que padece esquizofrenia e hipertiroidismo y es paciente desde hace dos años de ese hospital. El joven consume la presentación en tabletas de 2mg. La caja que Felícitas solía comprar en la farmacia del Hospital General, que pertenece al patronato de la institución, es la presentación genérica de 40 pastillas del laboratorio AMSA.

El 21 de enero no encontró el medicamento en el Hospital General. Ya antes le había pasado eso y Felícitas había preguntado en algunas farmacias, pero le ofrecían otras marcas u otras presentaciones a un precio más alto, por eso siempre esperaba a comprarlo en la institución.

Solo que esta vez, a Montserrat, con quien Felícitas trabaja haciendo la limpieza de su casa, se le ocurrió preguntar en Costco, así se enteraron que ahí la Risperidona de AMSA cuesta 39.90 pesos, 144.76 pesos menos que en el hospital.

Ticket de compra de Risperidona. Foto: Especial

Y no es ese el único caso que encontraron. Al preguntar por otro medicamento Trakos, cuyo nombre genérico es Sertralina, en presentación de 28 tabletas de 50 mg del laboratorio Landsteiner, encontraron que en Costco dos cajas cuestan 91.27 pesos, mientras que en la farmacia del Hospital General una sola caja con 14 tabletas tiene un precio de 103 pesos.

Para corroborar esto, Animal Político no solo solicitó copia de los tickets de ambos medicamentos, sino que también acompañó a Felícitas hasta la Farmacia del Patronato del Hospital General de México, A.C., a comprar una nueva caja de Risperidona y comprobó que cuesta 184.66 pesos.

También se confirmó que el medicamento con la misma presentación y mismo laboratorio estaba en 39.90 pesos en una tienda Costco. Además, se verificaron los precios en supermercados y aunque solo se halló el mismo tipo de medicina en Chedraui, también se comprobó que tiene un precio menor al de Hospital General, cuesta 131 pesos.

El costo de la Risperidona en una tienda Costco es menor a la famarcia del Hospital de México

Este portal solicitó una entrevista al patronato del Hospital General de México, presidido por Ramón Neme Sartré, pero solo obtuvo una respuesta por correo.

En esta, no se niega el sobreprecio de los medicamentos, solo señala: “El Patronato no condiciona la venta de medicamentos dentro de la farmacia del Patronato del Hospital General de México, los pacientes son libres de comparar precios y adquirir sus medicinas en la farmacia que más les convenga. La farmacia no recibe ni maneja recursos presupuestales públicos por ser una asociación civil y no trabaja con fines lucrativos”.

Respecto a los sobreprecios en los dos medicamentos mencionados en esta nota atribuye el hecho a un error.

“Como consecuencia del diferencial de precios detectados en dos medicamentos adquiridos en la Farmacia del Patronato del Hospital General de México, se procedió a revisar la base de datos, encontrando 42 productos marcados involuntariamente con precio erróneo, toda vez que se tomó como referencia, en algunos casos, el precio del producto de patente y en otros el precio máximo al público. De inmediato se corrigieron y asignaron los precios que les corresponde como productos genéricos”.

Sin embargo, al cuestionarle a su encargado de prensa sobre la lista de los otros 40 medicamentos marcados con precio erróneo, aseguró que no la tenían disponible aún, pero que estaban trabajando en ella y que habría reembolso para las personas afectadas.

Animal Político también solicitó una entrevista con la directora del Hospital General de México, Guadalupe Guerrero, para saber qué explica estos sobreprecios y en qué se usa el dinero que gana el patronato con la operación de la misma, pero la titular de la institución declinó dar la entrevista.

Por su parte, la Comisión Coordinadora de Institutos Nacionales de Salud y Hospitales de Alta Especialidad, explicó que el Hospital General de México es un órgano descentralizado del gobierno federal con personalidad jurídica y patrimonio propios, es decir con competencias y facultadas autónomas aunque funcione bajo la órbita estatal.

De acuerdo al Estatuto Orgánico del Hospital General de México, el patronato es un órgano de apoyo y asesoría al hospital para su mejor administración. Sus integrantes son propuestos por el director general de la institución. Sin embargo, entre las funciones establecidas para este órgano de ayuda no hay ninguna que señale que pueda administrar la farmacia.

Solo se menciona entre sus funciones la de contribuir a la obtención de recursos que permitan el mejoramiento de la operación del hospital. Pero tampoco hay nada estipulado respecto a cómo se administrarán estos recursos ni que deba rendir informes financieros al respecto más allá del mismo ámbito del hospital.

La Secretaría de Salud y el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, han señalado que los Institutos Nacionales de Salud y Hospitales de Alta Especialidad tienen subrogados diversos servicios, lo que representa un gasto (por la corrupción) más que un ahorro y han prometido que se eliminarán, lo mismo que el cobro de cuotas y la venta de medicamentos, aunque nada han dicho respecto a los patronatos.